sábado, 13 de diciembre de 2014

¡DIOS NOS AGARRE CONFESADOS!

Esta es una expresión utilizada por el venezolano cuando van a suceder inevitablemente cosas malas. La expresión justa sería que “el próximo  año 2015 Dios nos agarre confesados”.

Aunque mucha gente lo nieguen, sobre todos los vocero oficiales, estamos ante una crisis económica, la más grave de estos últimos años: la inflación supera el 60%; en algunos productos esenciales, como son las medicinas, la escasez ronda el 60%, lo que obliga al consumidor a formar largas filas sin la garantía de poder adquirir el producto; hay recesión, la Confederación Nacional de Industriales (CONINDUSTRIA), en su último informe de coyuntura reporta una capacidad utilizada del 48,67%y el 45% de la empresas reportan que no realizarán ninguna inversión en el 2015; una devaluación no oficial del 1.350% (en el mercado paralelo el dólar se cotiza a 174 Bs. por dólar), hay una merma considerable en los ingresos por la baja en el precio del petróleo. Todo un panorama negro que el gobierno trata de combatir con una profundización del sistema de controles, marcaje de los precios justos en los envases y una negación al acceso a la información.

La economía venezolana requiere de medidas que en el corto plazo agravarán la situación, pero que son necesarias, para que en el mediano y largo plazo Venezuela vuelva al rumbo del crecimiento. Los desequilibrios en el sector externo y monetario son muy grandes, se hace necesario una devaluación de la moneda así como un control más estricto de la liquidez monetaria. Igualmente es urgente establecer una política de estimulo a la oferta de bienes y servicios. Pero sobre todo es necesario que nuestros gobernantes abandonen de una vez por todas un modelo económico que ha demostrado su incapacidad para generar bienestar social y fomentar una economía moderna, en el mundo hay abundantes ejemplos de lo que debe hacerse. Como siempre he referido, en materia económica no se puede inventar ya que las consecuencias para la población pueden ser desastrosas, Venezuela así lo ha demostrado.

¿Qué puede hacer el pueblo ante esta situación económica? No tiene mucho campo para actuar, ya que su sueldo es insuficiente para cubrir sus gastos básicos.


Lamentamos que el último artículo del año sea tan pesimista, pero es que no vemos una mejora de la situación para el año que viene. Solo nos queda desearles, en la medida posible, una feliz navidad y esperar que Dios nos agarre confesados.

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