Tradicionalmente se ha definido
el desarrollo económico en términos cuantitativos, como aquel proceso que
resulta de una serie de períodos en la cual se ha observado un crecimiento
económico, lo cual permite la mejora de la calidad de vida de la población.
El indicador utilizado para medir
el crecimiento económico es el Producto Interno Bruto (PIB), el cual mide el
valor de las mercancías producidas dentro del territorio nacional durante un
período determinado, generalmente un año. Por esta razón es que observamos como
los gobernantes de un país anuncian con orgullo un crecimiento del PIB, o con
preocupación un descenso de esta variable. Si se supone que todo el valor
generado por lo producido se reparte entre los factores productivos se puede
decir (en forma general) que el PIB = Ingreso nacional y, este lo dividimos
entre el No de habitantes, obtenemos el llamado ingreso por habitante o ingreso
per cápita. Por ejemplo según las cifras suministradas por el BCV, al cierre
del 2012 el PIB real (eliminado el efecto inflación valorado a precios del 2007)
alcanzó un valor de Bs. 61.409.103.000,00, lo que representó un incremento del
5,6% con respecto al año anterior.
De acuerdo al Instituto Nacional
de Estadísticas (INE), la población venezolana para octubre del 2011 era de
28.946.101 habitantes. Lo cual representaba un ingreso aproximado de Bs.
6.864,23 por habitante. Para diciembre
de 2012 el sueldo mínimo era de Bs. 2.047,52, lo que en términos de capacidad
de compra representaban Bs. 622,9 (lo que quiere decir es que los 2047 son
equivalentes a Bs,. 622,9 si los precios de las mercancías fueran iguales a las
del año 2007). Muy por debajo del ingreso por habitante que se supone, que este
es el promedio, lo cual es característico de una sociedad en donde está muy mal
distribuido el ingreso.
Como se puede ver esta
metodología usualmente utilizada para saber si estamos creciendo o no, es
bastante complicada. Y, si le añadimos otros indicadores par ver la mejora en
la calidad de vida, como son: el grado de alfabetización, la esperanza de vida,
el No de camas de hospitalización por habitante, etc. Se complica mucho más.

Esto ha llevado que muchos
economistas estén revisando el concepto de desarrollo económico. En este
proceso podemos destacar la labor del economista
Bengalí (India) Amartya Sen (1933-), Director del Trinity College de la
Universidad de Cambridge y premio Nobel de economía de 1988. El cual
plasma sus ideas en el Libro “Desarrollo
y Libertad” (1999, Editorial Planeta).
Sen,
realiza este estudio en el cual concibe el “… desarrollo como un proceso de
expansión de libertades reales de que disfrutan los individuos. […] La libertad
es fundamental para el proceso de desarrollo por dos razones distintas: 1) La
razón de la evaluación. El progreso ha de evaluarse principalmente en función
del aumento que hayan experimentado o no las libertades de los individuos. 2)
La razón de la eficacia. El desarrollo depende totalmente de la libre agencia
de los individuos. “ (p.20)

Esta
concepción del desarrollo, concibe a la pobreza, no como una falta de renta,
sino como una carencia de libertades. De la misma forma, le da importancia
vital a las instituciones, al sistema democrático (no se puede concebir que un
gobierno que restrinja las libertades, sea considerado democrático) y al
sistema de mercado, el cual se base en una libertad fundamental, la libertad
para elegir lo que queremos consumir.
The
Eritage Foundation calcula anualmente un índice de libertades económicas, en el
2013 el valor del índice para Venezuela es 36,1 ocupando el puesto 174 de 177,
donde el primer puesto lo ocupa Hong Kong con un valor de 89. Igualmente, The Fraser Institute y Liberales Institute,
editado por Fred Mchom, publica el Indice de Libertades Humanas. Venezuela está
ubicada en el puesto 109 de 123 con un índice de 6,5. En el puesto 1 está
ubicado Nueva Zelanda con 8,73. Ambos índices se pueden consultar en la página
web de Cedice, institución asociada en nuestro país.
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