lunes, 26 de enero de 2015

LAS MEDIDAS

El pasado miércoles 21 de enero, el Presidente de la República de Venezuela, en la Asamblea Nacional anunció una serie de medidas con las cuales pretende solventar la grave crisis económica que está viviendo Venezuela.

En primer lugar anunció una serie de inversiones en infraestructura así como un aumento del 15% en el salario mínimo. Con estas medidas pretende realizar una política anticíclica, estimulando la demanda, en el más puro Keynesianismo, a fin de preservar el ingreso del consumidor. En ningún momento se dijo como se va a financiar este aumento del gasto público, aunque muy loable en su pretensión, no parece muy conveniente aumentar el gasto ante una caída del ingreso, a menos que se quiera emitir más dinero inorgánico, lo que se traduciría en más inflación.

En segundo lugar anunció una modificación en la política cambiaria. Se establecieron tres mercados: uno preferencial, otro SICAD unificado y un tercero atendido por las diferentes bolsas privadas y públicas existentes en el país. Solamente se aclaró cuál  sería el tipo de cambio para el mercado preferencial (alimentos, medicinas y salud) de 6,30 Bolívares por dólar. De los otros dos mercados no se especificó nada. El mercado externo tiene dos problemas básicos. En primer lugar,  un tipo de cambio apreciado, es decir muy barato, lo cual aumenta la demanda por encima del requerido para las transacciones reales. Es tentador tratar de adquirir dólares a 6,30 para venderlos a 50. En segundo lugar, el sistema utilizado en la actualidad para suministrar las divisas requeridas es ineficiente, lento y poco transparente, lo que retarda las importaciones de los bienes requeridos por la economía. El  Presidente, no pudo aclarar como solventar estos dos problemas, corriendo la arruga para un posterior anuncio de las autoridades económicas. En tercer lugar anunció la recuperación del abastecimiento de bienes, mediante un aumento en la supervisión de las diferentes empresas distribuidoras existentes en el país. Más control y supervisión.

La semana pasada un grupo de 60 economistas, entre los cuales se encuentran académicos, profesores y consultores privados, sacaron a la luz pública un documento en el cual advierten sobre la grave situación económica del país. En referencia al mensaje del presidente señalan: “En el contexto de la fuerte caída de los ingresos petroleros en 2015, a un estimado de la mitad de los recibidos en 2014,  con pesadas obligaciones financieras y petroleras que se  analizan en este documento, la disponibilidad de divisas para proveerlas bajo este régimen cambiario son muy limitadas. La expansión del gasto público anunciada por Maduro, no puede sino aumentar la liquidez en manos del público y la presión sobre la nueva tasa de cambio vía casas de bolsa y el mercado paralelo. Esta tercera tasa de cambio, todavía por ser definida en sus detalles, será, sin embargo, mucho más alta y elevará el costo del gran volumen de importaciones que no recibirán divisas a las tasa preferencial ni Sicad.  Sin un conjunto de medidas económicas coherentes, como se plantea en la segunda sección de este documento, un régimen cambiario como el anunciado  no puede sino reflejar la muy fuerte presión alcista en los precios y en las tasas de cambio de libre fluctuación. El ajuste del salario mínimo en 15%, a partir de febrero, es insuficiente, y ocurre en medio de presiones que elevaran la inflación por encima de 100% anual; los anuncios están lejos de constituir un verdadero plan coherente y creíble para estabilizar la economía venezolana y sentar las bases para su recuperación”.

Lamentablemente no se satisfacieron las expectativas  creadas por el propio Presidente.  La gravedad de la situación económica requiere un conjunto de medidas oportunas, integrales, coherentes  y que ataquen la raíz del problema. La teoría establece que se deben utilizar tantos instrumentos como objetivos de política económica se establezcan. Por lo menos se hacen necesarios tres objetivos a corto plazo: disminuir la inflación, equilibrar el sector externo y aumentar la producción interna de bienes y servicios. Hay que restablecer  la oferta de bienes y servicios,  Es preocupante el silencio y retardo en la acción mostrado por los máximos dirigentes del país, mientras que la población pierde un valioso tiempo haciendo largas colas para poder adquirir los productos de su dieta diaria 

martes, 20 de enero de 2015

LAS COLAS Y EL DESABASTECIMIENTO

El año 2015,  el venezolano lo comenzó haciendo colas frente a los diferentes negocios de venta de alimentos al detal, con la esperanza de poder adquirir productos como: mantequilla, aceite, café, leche, pañales, artículos de aseo personal, etc., que tienen tiempo sin poder comprarlos regularmente.

La  formación de las colas es atribuible al temor que vive el consumidor ante el desabastecimiento de los productos básicos de su dieta diaria. Este temor ha causado un aumento inusual del consumo, lo que algunos llaman el “acaparamiento doméstico”, el cual es entendible totalmente. Si una venezolana, asiste a más de un supermercado y no consigue pañales, por ejemplo, es comprensible que cuando los encuentre, quiera llevarse una cantidad superior al acostumbrado, para prevenir, dirán algunas.  Tal es la paranoia, que muchas personas, que hacen cola, si le preguntamos  que venden, no saben la respuesta, solo dicen, “no sé, compraré lo que saquen, lo que haya llegado”. Parte  de la formación de las colas es explicado por innumerables comerciantes informales, que tratan de adquirir los productos a precios regulados, para revenderlos posteriormente a precios que involucran beneficios extraordinarios.

Otro factor que ha incrementado el consumo es la fuerte inflación que está viviendo el venezolano (en alimentos supera el 100%, anual) la cual ha obligado a aumentar las compras, tratado de ganarle al aumento de precios, utilizando recursos monetarios que estaban destinados a otras actividades e incluso, utilizando el crédito bancario a través de la utilización de las tarjetas de crédito.

Estas colas son resultados visibles de un proceso real de escasez que viene desarrollándose desde hace tiempo en el país,  producto de una mala política económica basada en el exceso de controles y la estigmatización  y persecución del sector privado, sumado a un crecimiento del poder del gobierno central más una profundización del modelo rentista petrolero No es nuevo el proceso de estatización de empresas del sector privado así como la posterior formación de empresas públicas que con el tiempo han demostrado su ineficacia (Agropatria, Cemex, Sidor, etc.). También es notorio la mudanza de empresas a distintos países latinoamericanos (en especial Colombia) de las casas matrices de importantes compañías extranjeras que utilizaban a Venezuela como eje de su política, dado la posición geográfica estratégica de nuestro país (P&G). Así como la criticable acción de algunos empresarios que han ido del país, abandonado  sus activos y  abandonado a los empleados. (Clorex). Lo anterior es una pequeña muestra de los factores que han producido una gran disminución en la oferta de bienes y servicios. Que se ha tratado de compensar con productos importados.

Los excesivos controles, ente los cuales, lo más importantes son los de precios y la tasa de cambio, han vuelto muy muy difícil la actividad industrial y comercial, La regulación  de precios y el lento proceso de ajustes en los mismos, como el difícil acceso a las divisas ha producido el cierre de un gran cantidad de establecimientos.

La realidad es que la actividad económica en Venezuela se ha convertido en una economía comercial,  de productos importados por un gobierno (en detrimento de la industrial, productiva),que ha demostrado su incapacidad en   la distribución de bienes y servicios, que se escuda con la tesis del acaparamiento y la especulación, como armas fundamentales de una “guerra económica”, negando la verdadera causa, la aplicación de un modelo económico ineficiente.


La eliminación de las colas es bastante difícil, desaparecerán con el regreso de la confianza del consumidor, confianza de poder adquirir un producto cuando lo necesiten y a un precio acorde con sus ingresos. 

martes, 13 de enero de 2015

¿FIN DE UNA ERA?

Expertos petroleros han manifestado que la era de los precios altos (por encima de los US$ 100)  ha llegado su fin.


Entre las posibles causas que explican este hecho, señalan entre otros aspectos, la reducción en la demanda de hidrocarburos por parte de los Estados Unidos y los avances tecnológicos que elevaron la eficiencia en el uso del petróleo.

La administración Obama viene desarrollando, desde hace algunos años, una política de independencia petrolera. Hace seis años, EE UU producía por debajo de 20 millones de barriles diarios de petróleo y gas natural, repartidos a partes iguales. Rusia superaba ese nivel combinando las dos fuentes fósiles, mientras que Arabia Saudí era el mayor productor de crudo. Ahora la producción total estadounidense se acerca a los 25 millones de barriles y supera en el petróleo al país árabe (El País, España) y supera a Rusia en la producción de gas natural. Esos notables avances en el ámbito energético de Estados Unidos se sustentan en importantes innovaciones tecnológicas incorporadas en la producción de petróleo y gas, las cuales incluyen las técnicas de perforación horizontal y la denominada fracturación hidráulica o fracking, lo que ha permitido el aprovechamiento de reservas de hidrocarburos en formaciones de esquistos (shale o roca madre) y otras formaciones rocosas impermeables, antes imposibles de explotar por las técnicas de producción tradicionales. (El Mundo, Venezuela)

Si nuestro principal cliente en el mercado perolero, inició y ha venido desarrollando tan importante cambio de paradigma ¿Cuál ha sido nuestra previsión? ¿cuál ha sido la planificación estratégica, establecida para combatir los efectos adversos? De acuerdo a lo visto hasta los momentos, ninguno, El gobierno siguió desarrollando y profundizando el modelo de renta petrolera, lo cual, ha traído como consecuencia una dependencia cada vez mayor al ingreso por concepto de exportaciones petroleras.           


Desperdiciamos la época de las vacas gordas y la de las vacas flacas nos agarró sin estar preparados, Dicen que el tiempo de crisis es igual a tiempo de oportunidades, estoy de acuerdo, pero esto requiere una profunda autocrítica y mucho diálogo con los factores productivos del país, que nos permita establecer un modelo eficiente de país, que nos lleve de nuevo a la senda de crecimiento y que esté alineado con el nuevo paradigma del mercado petrolero, precios por debajo de los 100 dólares. No creo que el gobierno pueda hacerlo sólo, necesita un sector privado fortalecido, que sea capaz de asumir el compromiso. Nunca ha sido tan importante, como en los actuales momentos, la unión de los sectores, público y privado, para identificar las oportunidades que se nos presentan.

sábado, 13 de diciembre de 2014

¡DIOS NOS AGARRE CONFESADOS!

Esta es una expresión utilizada por el venezolano cuando van a suceder inevitablemente cosas malas. La expresión justa sería que “el próximo  año 2015 Dios nos agarre confesados”.

Aunque mucha gente lo nieguen, sobre todos los vocero oficiales, estamos ante una crisis económica, la más grave de estos últimos años: la inflación supera el 60%; en algunos productos esenciales, como son las medicinas, la escasez ronda el 60%, lo que obliga al consumidor a formar largas filas sin la garantía de poder adquirir el producto; hay recesión, la Confederación Nacional de Industriales (CONINDUSTRIA), en su último informe de coyuntura reporta una capacidad utilizada del 48,67%y el 45% de la empresas reportan que no realizarán ninguna inversión en el 2015; una devaluación no oficial del 1.350% (en el mercado paralelo el dólar se cotiza a 174 Bs. por dólar), hay una merma considerable en los ingresos por la baja en el precio del petróleo. Todo un panorama negro que el gobierno trata de combatir con una profundización del sistema de controles, marcaje de los precios justos en los envases y una negación al acceso a la información.

La economía venezolana requiere de medidas que en el corto plazo agravarán la situación, pero que son necesarias, para que en el mediano y largo plazo Venezuela vuelva al rumbo del crecimiento. Los desequilibrios en el sector externo y monetario son muy grandes, se hace necesario una devaluación de la moneda así como un control más estricto de la liquidez monetaria. Igualmente es urgente establecer una política de estimulo a la oferta de bienes y servicios. Pero sobre todo es necesario que nuestros gobernantes abandonen de una vez por todas un modelo económico que ha demostrado su incapacidad para generar bienestar social y fomentar una economía moderna, en el mundo hay abundantes ejemplos de lo que debe hacerse. Como siempre he referido, en materia económica no se puede inventar ya que las consecuencias para la población pueden ser desastrosas, Venezuela así lo ha demostrado.

¿Qué puede hacer el pueblo ante esta situación económica? No tiene mucho campo para actuar, ya que su sueldo es insuficiente para cubrir sus gastos básicos.


Lamentamos que el último artículo del año sea tan pesimista, pero es que no vemos una mejora de la situación para el año que viene. Solo nos queda desearles, en la medida posible, una feliz navidad y esperar que Dios nos agarre confesados.

sábado, 6 de diciembre de 2014

FELIZ NAVIDAD


lunes, 24 de noviembre de 2014

2015, AÑO COMPLICADO



Todo parece indicar que el próximo año, 2015 va a ser bastante complicado desde el punto de vista económico y parte fundamental del problema se debe a la caída del precio del petróleo.
La política económica del gobierno, hasta los momentos, se ha basado en el gasto social (misiones) financiado por continuos déficits fiscales y aportes de Petróleos de Venezuela (PDVSA). Se está haciendo costumbre utilizar premisas ultra conservadoras en especial el precio del petróleo para la elaboración del presupuesto, para finales de año aprobar, para su uso discrecional, créditos extraordinarios.

El presupuesto 2015 está realizado con un precio de 60 U$/barril.  Esta semana, el precio cerró en 68,97 US$/ b  con una clara tendencia a la baja. De mantenerse este comportamiento para el próximo año, sería casi imposible la continuación de la aprobación de créditos extraordinarios. Por lo que a finales del 2015 es de  esperarse que no haya dinero suficiente para el pago de los compromisos contractuales del gobierno (deuda, nómina, etc.). El gobierno estaría tentado a acudir al financiamiento por parte del Banco Central de Venezuela para solventar esta situación en el corto plazo. Este financiamiento por parte del BCV aumentaría la liquidez, generando presiones inflacionarias.
Las exportaciones petroleras representan un 95% de nuestras exportaciones por lo tanto disminuiría sensiblemente la generación de divisas necesarias para el pago de la deuda y las importaciones, así como suplir las necesidades de moneda extranjera del sector privado, lo que obligará a seleccionar a que sectores  se les otorgará divisas, lo que provocará una caída en las importaciones, provocando una recesión. Al no tener insumos, la producción de bienes y servicios disminuirá, con lo que se agravará la escases. Esta caída en la oferta presionará al alza de los precios. La escases de productos más la inflación será tentación para el contrabando, la especulación y el acaparamiento. El gobierno tendrá la disyuntiva de devaluar para restablecer el equilibrio en el sector externo o mantenerse sin hacer nada, aumentando de esta forma el desequilibrio.
Adicionalmente, el 2015 un año electoral y el gobierno hará todo lo posible para ganar las elecciones a la Asamblea, así sea difiriendo medidas,  aumentando el gasto público tapando con paños calientes (como son los aumentos en los impuestos) y/o lanzando acusaciones a la derecha de una profundización de la guerra económica.
Como se puede ver el año 2015, de mantenerse la caída del precio de la cesta petrolera, será un año de alta inflación, recesión, escases y malestar social, es decir se avizora un panorama bastante complicado para Venezuela, a menos que se revierta el comportamiento de los precios del petróleo.
                       
  

lunes, 17 de noviembre de 2014

FELIZ DIA DEL ECONOMISTA 2014


martes, 11 de noviembre de 2014

DIA DEL ECONOMISTA 2014

El próximo 17 de noviembre se celebran 76 años de la inauguración de la Escuela Libre de Ciencias Económicas y Sociales de la Universidad Central de Venezuela. Hecho que se celebra todos los años bajo el manto del día del Economista.
            En la actualidad la polaridad política ha alcanzado el mundo económico, en donde dos modelos totalmente diferentes están en ardua lucha por imponerse: el mercado, por un lado y el sistema de Planificación Central por el otro. Esta feroz lucha ha carecido del debate intenso y  detallado por parte de los economistas sobre el modelo que necesitamos adoptar en el país. La discusión se ha quedado en eslóganes simplistas, que más que una explicación a problemas tan profundos como estamos viviendo: inflación, escasez de productos, resultan un triste sainete que ocultan nuestra gran incapacidad.
            Por un lado invocan a una llamada “Guerra económica” ante la parálisis productiva que impera en la economía doméstica. El problema básico es “Producción” y no distribución como la han insinuado tímidamente algunos voceros del gobierno Hemos abandonado el principio de que “el consumo viene determinado por la capacidad de compra”, para sustituirlo por el “consumo viene determinado por el lugar que se ocupe en la cola. Parte del problema que no se discute es el papel que debe jugar nuestro principal producto de exportación ¿solo sirve para financiar el gasto público? O debemos asumir que somos un país petrolero y actuar en tal fin. Debemos discutir cual es el papel que debe tener el Estado, no el gobierno ¿Por qué nos hemos convertido en una economía de puertos? ¿Cómo combatimos la inflación?
            Esta falta de respuestas no solo es parte fundamental del mensaje oficialista, sino que la llamada oposición también carece de ella, es verdad, en menor grado, pero débil aún.
            Los economistas tienen por sus estudios y conocimientos, la responsabilidad de liderar este debate, día tras día, la opinión pública debe impregnarse de esta discusión. La población debe estar en contacto con los conceptos básicos que lo afectan directamente. El conocimiento es la única arma que se tiene para combatir y salir airosos.

            A todos mis colegas, felicitaciones en nuestro día. No evadamos nuestra responsabilidad con el país. El fracaso económico de la nación es nuestro fracaso

miércoles, 29 de octubre de 2014

NIVEL DE VIDA, BIENESTAR SOCIAL

La literatura económica señala que para que un país ente en fase de desarrollo, TODOS los miembros de  su población, año tras año, deben alcanzar mayores niveles de vida (nivel de confort material que un individuo o grupo aspira o puede lograr obtener) estados de bienestar social (conjunto de factores que participan en la calidad de la vida de la persona y que hacen que su existencia posea todos aquellos elementos que dan lugar a la tranquilidad y satisfacción humana).
            Como lo señala el premio Nobel de Economía Amartya Sen: “…el mejoramiento de las condiciones de vida  debe constituirse en un objetivo primordial –presumiblemente el objetivo primordial- de todo el proceso económico.”
            A tal fin, deben de implementarse un conjunto de políticas económicas que afecten directamente los siguientes sectores: 1. Trabajo. Todo individuo tiene derecho a tener un trabajo que lo dignifique y le permita un ingreso mínimo que le proporcione una vida digna; 2. Salud. Todo el mundo tiene derecho a la salud, el Estado está en la obligación de diseñar e implementar un sistema de salud que pueda atender a todos los ciudadanos; 3.Educación, este es el principal vehículo de desarrollo personal del siglo XXI, nadie puede ser marginado de las oportunidades a obtener una buena educación; 4. Vivienda. Todos tienen derecho a poseer una vivienda digna y decorosa de acuerdo sus ingresos y, sobre todo que le permita ser propietario;  5. Alimentación. Se debe garantizar el acceso a las calorías mínimas determinadas por la Organización Mundial de la Salud (OMS) para el sano crecimiento y desarrollo intelectual del individuo y, 6. Deporte, recreación y esparcimiento.
            Es tal la importancia que tiene este tema, que en el año 2000, los 189 países miembros de las Naciones Unidas, acordaron el compromiso de alcanzar para el año 2015. Ocho metas o “Objetivos de Desarrollo del Milenio”. A saber: 1. Erradicar la pobreza extrema y el hambre; 2. Lograr la enseñanza primaria universal; 3. Promover la igualdad entre los géneros y la autonomía de la mujer; 4. Reducir la mortalidad infantil; 5. Mejorar la salud materna; 6. Combatir el VIH/SIDA, el paludismo y otras enfermedades; 7. Garantizar la sostenibilidad del medio ambiente y, 8. Fomentar una asociación mundial para el desarrollo.
            Como se  puede deducir, no es poco el trabajo que deben emprender  los gobiernos para mejorar el nivel de vida de su población. El cual solo puede llevarse a cabo a través de la asociación estratégica del sector público con el sector privado, donde este último, mediante un conjunto de estímulos y compromisos, mejoren la productividad de la mano de obra o como algunos lo denominan actualmente, aumentar el capital social (El capital social comprende aquellas redes y relaciones sociales que facilitan la acción colectiva) y que cada quien asuma los espacios que le son propios como la producción y distribución de bienes y servicios por el sector privado y el  cumplimiento de las objetivos del milenio por el sector público, por ejemplo.
            El Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), elabora el Indicador de Desarrollo Humano (IDH) El cual consiste en un indicador social estadístico compuesto por tres parámetros: vida larga y saludable, educación y nivel de vida digno. Para el 2013 Venezuela ocupó el puesto 67 de 187, con un indicador de 0,764 (el máximo es 1. Noruega ocupa el primer puesto, con un índice de 0,943


martes, 30 de septiembre de 2014

LA INFLACION Y SU IMPACTO EN LA CALIDAD DE VIDA DE LOS VENEZOLANOS

En el año 2011, en el marco de la celebración del Bicentenario de la independencia, fue editado un libro de suma importancia contentivo de la visión de las  distintas academias nacionales de Venezuela sobre un conjunto de problemas fundamentales que afectan al país.
Con “Propuestas a la Nación” las academias trascienden las paredes del claustro  de San Francisco y aportan al debate público, con la autoridad que le da la calidad de los profesionales que las conforman, una serie de trabajos de investigación (una por cada academia) que no solo contribuyen con el análisis, sino que presenta las posibles soluciones.
La Academia de Ciencias Económicas (ANCE) es representada por los Doctores. Pedro Palma,  Luis Zambrano Sequín y Domingo Felipe Maza Zavala con el trabajo: ”La inflación y su impacto en la calidad de vida de los venezolanos”.
            ¿Por qué ANCE escogió  la inflación como el principal problema económico existente en Venezuela? La respuesta se ubica en el gran daño que este causa al ingreso. Muchos lo consideran como un impuesto que tiene que pagar el venezolano por el mal desempeño del gobierno en materia monetaria.
¿Que causa o genera un proceso inflacionario. “La inflación es un complejo proceso económico, social y político. Sus causas originarias son múltiples e interrelacionadas y los mecanismos de transmisión de sus efectos operan directamente e indirectamente sobre diversas variables que impactan la calidad de vida de los miembros de la sociedad tanto a corto como a largo plazo […] Hoy en día hay la conciencia y temor de los efectos negativos de la inflación que, en la casi totalidad de los países, uno de los objetivos  centrales y permanentes de la política económica es alcanzar y preservar la estabilidad de los precios, tanto en el corto como en el largo plazo, aún a costa del crecimiento económico y el empleo a corto plazo.”
Como lo hemos señalado reiteradamente, en la actualidad hay un consenso sobre el origen monetario de la inflación “...la política fiscal y cuasifiscal no sólo es procíclica, sino que cada vez depende más del financiamiento con emisión monetaria que se produce por varias vías: la entrega de recursos monetarios, sin contrapartida alguna, por parte del BCV. La utilización de controles y múltiples tasas de cambio; el endeudamiento interno a tasas de interés reguladas muy por debajo de la tasa de inflación; la creación de liquidez con la finalidad de fomentar un mercado para la colocación de bonos emitidos por el sector público; la dolarización de parte del gasto fiscal etc. Todas prácticas que a fin de cuentas consisten en modalidades de financiamiento vía un impuesto inflacionario.”
            Después de haber  tenido una de las variaciones de precios (alrededor del 3%) más pequeñas del planeta, tenemos 31 años con una inflación severa. Explicada en buena medida por “… la aplicación de políticas económicas erradas, caracterizadas por la ausencia de objetivos fundamentales, tales como la diversificación del aparato productivo, la menor dependencia del volátil negocio petrolero, la estabilización macroeconómica a través de la acumulación de fondos en los años de altos precios de exportación, para así evitar caer w situaciones de restricción y penuria en los períodos de bajos precios; y la implantación de una política cambiaria dinámica y racional que evitara la sobrevaluación desproporcionada de la moneda…”.
De la experiencia vivida por algunos países suramericanos (Brasil, Perú, Argentina) se pueden extraer una serie de lecciones sobre las medidas antiinflacionarias que pueden ayudar a solventar el grave problema que estamos sufriendo. Estas recomendaciones son: Máxima responsabilidad y compromiso antiinflacionario  en el manejo de la política fiscal; Creación de mecanismos que garanticen la mayor estabilidad posible en el comportamiento de la demanda agregada; autonomía operativa del Banco Central como ente rector de la política monetaria ; máxima flexibilidad posible en el funcionamiento de los mercados que componen el sistema económico nacional y estimular la inversión en capital humano y físico, tanto a corto como largo plazo.
Cinco recomendaciones de la Academia de Ciencias Económicas que valen la pena tomar en consideración



martes, 16 de septiembre de 2014

ESTADO DEL BIENESTAR

Ante la bipolaridad existente entre el capitalismo y el socialismo, algunas voces plantean una tercera vía que tome lo mejor de ambos modelos: El fuerte control estatal por un lado y la capacidad redistributiva del mercado por el otro. Esta vía  propuesta es el  Welfare State,  Estado del bienestar, Estado benefactor, Estado providencia o sociedad del bienestar.

E1 Estado del Bienestar  es un concepto de las ciencias políticas y económicas con el que se designa a una propuesta política o modelo general del Estado y de la organización social, según la cual el Estado provee servicios en cumplimiento de derechos sociales a la totalidad de los habitantes de un país.

Su desarrollo es producto de la izquierda europea (en especial la socialdemocracia). Muchos    analistas opinan que surge en los años 40’s  a través de la aplicación de los principios Keynesianos del pleno empleo.

El modelo del Estado de Bienestar se basa en la redistribución de la renta con el objetivo de garantizar la igualdad de oportunidades y la extensión de los derechos sociales a toda la población, desarrollando políticas asistenciales reconocidas como derechos. Participa plenamente en la economía, regulando el mercado y actuando como empresario con la doble finalidad de dinamizar la economía y obtener beneficios económicos para financiar sus actividades (Raya Diez, Esther).

El Estado garantiza a su población un adecuado nivel de vida, empleo, servicios sociales (sanidad. Educación y jubilación). Así como la institucionalización del movimiento obrero, igualdad de oportunidades y redistribución del ingreso, De tal manera que se crea un inmenso Estado Benefactor donde su presencia en la economía es muy importante. La población lo percibe como una sociedad de derechos y no de deberes.

“Este populismo del Estado de bienestar —que embriaga naturalmente a gobernantes encantados de poder ofrecer siempre más y mejores regalos y a los gobernados que encantados votan por gentes tan ilimitadamente generosas— está en la base de los excesos que llevan a las sociedades que viven bajo los grandes Estados benefactores de la decadencia paulatina a la crisis súbita”. (Rojas, Mauricio)

La evolución del Estado del bienestar fue diferente en los distintos países que conforman la Unión Europea con un norte más desarrollado que el sur, aunque en ambos sectores, el sector público creció aceleradamente. Por ejemplo. en Suecia el gasto público alcanzó un 70% del PIB en 1976. La seguridad prometida se esfumó cuando el exceso de gasto dio origen a un insostenible déficit fiscal que llegó a superar el 10% del PIB conduciendo a la caída estrepitosa del viejo y tan afamado “modelo sueco”, (Rojas, Mauricio) el cual ha sido sometido a extensas revisiones, sobre todo, por la falta de respuestas adecuadas a la crisis económica de los años 70’, que  provocó la aplicación de medidas que muchos calificarían de “neoliberales”, como es el caso de la privatizaciones.

El crecimiento del tamaño del Estado, acompañado de un desproporcionado tamaño de la burocracia, financiado  con una pesada carga tributaria, en algunos países, superior al 40%.

Los países de Europa del sur: España Italia y Grecia, que fueron los últimos en aplicar el modelo, están viviendo su crisis. Poco crecimiento económico, altas tasas de paro y un envejecimiento de la población están obligando a la revisión del modelo y la aplicación de medidas que traten de evitar el colapso, incluso la existencia misma de España, sometida  a fuertes presiones separatistas.

Aunque son loables los objetivos del Estado del Bienestar, parece que la vía propuesta no es la más ideal, Cualquier modelo que se base en una mayor intervención del Estado, no es viable.

lunes, 8 de septiembre de 2014

EXPECTATIVAS

En el diccionario podemos leer: “una expectativa es lo que se considera lo más probable que suceda. Una expectativa, que es una suposición centrada en el futuro, puede o no ser realista. Un resultado menos ventajoso ocasiona una decepción, al menos generalmente. Si algo que pasa es completamente inesperado suele ser una sorpresa”.
La expectativa es un concepto muy importante en la economía, al punto que  la ciencia utiliza  como herramienta de análisis dos variantes de este concepto: “Las expectativas racionales y las expectativas adaptativas”. La hipótesis de expectativas racionales (propuesta por John F. Muth (1930-2005) y desarrollada por Robert Lucas (1937), ambos de la Universidad de Chicago) afirma que los agentes económicos forman racionalmente sus expectativas sobre el futuro, utilizando de forma eficiente toda la información sobre el estado pasado y presente de la economía, lo que supone, incluso anticipar correctamente cuáles serán las medidas que aplicará el Gobierno ante la aparición de una perturbación económica. 
En cuanto a las expectativas adaptativas, esta hipótesis fue introducida por Philip Cagan en 1956, con la especificación de una regla por la cual los individuos revisan sus expectativas a la luz de la nueva información.
En la Venezuela de hoy, estos conceptos son muy importantes. Sin ellos no se puede explicar la formación de los precios y la actitud que ha tomado el consumidor ante la escasez de ciertos productos.
Consultando la información de cualquier página web de transacciones comerciales podemos observar el alto precio que tienen los productos, sobre todo los  bienes inmuebles (un apartamento de 3 habitaciones en la ciudad de Guarenas se oferta por BS. 1.700.000 lo que equivale a 405 salarios mínimos) Los oferentes  estiman que los precios  continuarán subiendo, por lo cual tratan de maximizar el beneficio que se espera obtener en la transacción. Igualmente podemos ver las largas colas que se forman para la adquisición de cualquier bien de consumo que lleguen al automarcado, produciendo, según quejas válidas, escasez, con compras en cantidades que superan el consumo normal. Pero, ante las expectativas de escasez que tienen los consumidores, para ellos la decisión correcta es adquirir la mayor cantidad de productos.
En ambas  situaciones juegan un papel fundamental las expectativas. Válidas o erradas, pero expectativas al fin. Toman la información disponible para tomar sus decisiones. El comportamiento y la disponibilidad de divisas, el nivel de importaciones, la cantidad de productos en los estantes. La facilidad con que se consigue un producto etc. Son algunas de las variables que  se analizan. Mientras más oscura es la información, más erradas son las expectativas y mayor la presión existente sobre los precios para que aumenten. La solución es romper con las expectativas, y esto se hace (siempre  y cuando se tomen las medidas adecuadas) a través del suministro de información veraz y oportuna (Lo peor que se puede hacer ocultar la información),  anunciar medidas que nunca se llevan a cabo  o  postergar decisiones importantes.



miércoles, 27 de agosto de 2014

DEFICIT FISCAL E INFLACION

Hay un consenso sobre la relación que existe entre la emisión de dinero inorgánico motivado a los déficits  fiscales y la inflación. Repasemos una vez más como se origina esta relación
Cuando se formula el presupuesto público, el primer paso es determinar la política económica que va a orientar el gasto: estímulo a la vivienda, a la educación a la infraestructura pública, etc.
En segundo lugar se procede a determinar el monto del gasto público. En Venezuela el gasto es muy rígido ya que las erogaciones en sueldos y salarios, las transferencias por “Situado Constitucional” (20% de los ingresos ordinarios)  y el servicio de La deuda pública, dejan muy poco espacio para la ejecución de políticas económicas.
Una vez determinado el gasto se procede a determinar los ingresos que permitan financiar el gasto presupuestado. De tal manera que se calculan los ingresos por impuestos (de la renta, valor agregado etc.) y tasas y aranceles (ingresos por concepto de los servicios que presta el gobierno). En este punto se determina el superávit (ingresos mayores que el gato) o el déficit (gasto mayor que los ingresos).
En caso de tener un déficit, se ve la manera en que se puede financiar este exceso de gasto. Lo normal es pedir prestado al sector privado. Este endeudamiento se realiza a través de la emisión de bonos. Este mecanismo de financiamiento es bastante usado, pero, hay que tener cuidado que el servicio de la deuda pública sea manejable y no comprometa en alto grado presupuestos futuros.
El financiamiento a través de la emisión de deuda pública no es inflacionario, siempre y cuando sea adquirida por el sector financiero privado, ya que este dinero se origina en la actividad económica del país. En nuestro caso proviene de la actividad petrolera, cuando se exporta un barril petrolero y los dólares obtenidos se venden al BCV, el instituto emisor, le acredita a una cuenta de PDVSA, la cantidad de Bolívares equivalente  según el tipo de cambio vigente para la fecha (6,2842 Bs/US$). En otras palabras, cada 6,28 Bs. están respaldados con un dólar que forma parte de las reservas internacionales.  Estos bolívares entran en la economía cuando PDVSA paga los sueldos y salarios, le paga a sus proveedores y cancela sus impuestos. Este dinero es el llamado orgánico o con respaldo.
Situación diferente es cuando los bonos son comprados por el Banco Central. Este al adquirir un bono de la deuda, mediante un asiento contable, acredita el monto correspondiente a la operación en bolívares en la cuenta del Tesoro Nacional, crea  dinero, el gobierno puede sacar a la calle una cantidad de bolívares  que no provienen de la actividad productiva. De tal forma, con la adquisición de los bonos por el Banco Central, de repente hay unos bolívares en la economía que no tienen ningún respaldo. Es dinero inorgánico.
Al no ser producto de la actividad económica, este dinero es potencialmente inflacionario, ya que aumenta la cantidad de dinero en la calle manteniendo la misma cantidad de bienes y servicios, lo que presiona los precios al alza.
En sentido estricto lo que genera inflación no es el déficit como tal, sino la forma en que es financiado
Esta es la razón básica por la cual se debe evitar que el Banco Central financie los déficits públicos, como lo estipula la Constitución. Aunque, una administración seria trataría de manejar presupuestos equilibrados, centrándose en dos componentes: el tamaño del Estado y el monto de la deuda pública.
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lunes, 25 de agosto de 2014

ADIOS A UN BUEN AMIGO



La semana pasada me enteré del fallecimiento de un buen amigo, el Dr. Carmelo Paíva Palacios. A pesar del  poco tiempo que nos conocimos, nació entre los dos una sincera amistad.

Iniciaba mis andanzas gremialistas, en el 2005, cuando me enteré de que el Núcleo de Economistas del Banco Central de Venezuela cumpliría 35 años de fundada. Quise conocer todos los pormenores de la fundación del Núcleo, por lo cual inicié mis investigaciones. Cada vez que preguntaba algo surgía la misma frase: “pregúntale a Carmelo Paíva en la Asociación de jubilados.

Así que siguiendo las recomendaciones me dirigí a la antigua sede de la Asociación en el piso 14 de la Torre Financiera, y para mi fortuna lo encontré en franca conversación con otros jubilados. Ese día conseguí un colaborador y cómplice en mis quehaceres editoriales, pero sobre todo conseguí un amigo.

Carmelo Paíva Palacios, nació en Mamporal, hijo de Justo Rosendo Paíva y Ascensión Palacios de Paíva. Economista Egresado de la Universidad Santa María en 1968, con estudios de post grado y especialización cursados en la Fundación Getulio Vargas (Brasil) y en la Universidad Central de Venezuela.

Fue profesor jubilado de la Universidad Central de Venezuela y economista jubilado del Banco Central de Venezuela. En el gremio de los economistas ha sido miembro de la Junta Directiva y del Tribunal disciplinario del Colegio del distrito Federal y Estado Miranda; de la Contraloría de la Federación de Colegios de Economista de Venezuela; del Directorio de IMPRECONOMISTA; del Directorio Académico de INDEPEC. Miembro del consejo de redacción de la Revista “Actualidad Económica” y director de la revista “Enfoque Económico”.

Participó en el Primer congreso de Economistas de Países del Área Andina (Ecuador 1977); en el VI Congreso Mundial de Economista (México, 1980); Miembro del Comité organizador de IV Congreso de Economistas de Países del Área Andina (caracas, 1986; y el III Congreso de Asociación de Economistas de América Latina y el Caribe (Cuba, 1987).

Carmelo fue sobre todo un historiador, uno muy particular ya que centró sus escritos en dos grandes temas: su querida Mamporal y el gremio de los economistas en Venezuela, a tal punto que yo me refería a él como el cronista del gremio.

Fue  autor entre otro textos de: “Biografía de Eulalia Buroz”; “El Colegio de economistas de Venezuela (1953-1968) Síntesis de su historia de quince años”; “25 años una Asociación con Mayúsculas”; “Tacarigua de Mamporal, Noticias acerca de su historia centenaria”; “Mamporal En Retazos del Recuerdo”; “La Negra Hipólita Nodriza del libertador”, “San José de la Sabana Parroquia Religiosa Historia de un pueblo del Litoral Central” y “Efemérides Económicas”, obra a la cual Carmelo le ha dedicó toda su vida profesional.

Padre de cinco hijos, todos varones y excelentes profesionales, grande es la pérdida, y profunda la huella que deja Carmelo Paíva en el gremio de los economistas.

Adiós querido amigo

Paz a sus restos