martes, 22 de septiembre de 2009

¡ES LA OFERTA TONTO!


El principal problema que nos estamos enfrentando los venezolanos es el de la inflación. Al cierre de agosto el Banco Central de Venezuela reportó una variación acumulada de los precios de 15,6% medido a través del Indice Nacional de Precios al Consumidor. Sin embargo, si utilizamos otros indicadores, la inflación resulta mayor. El Núcleo Inflacionario que es el resultado de la integración de las agrupaciones Alimentos Elaborados, Textiles y Prendas de Vestir, Bienes Industriales No Energéticos y Servicios, registró una variación de 20% para el mismo período. Y no se diga de la variación de los precios que aprecia el consumidor a la hora de hacer sus compras y ver como con su ingreso cada vez adquieren una menor cantidad de bienes y servicios. La inflación empobrece a la familia que no tiene los medios para cubrirse de ella, como sería la compra de bienes que se revaloricen en el tiempo, como es el caso de las viviendas, joyas, oro, obras de arte y una moneda extranjera fuerte, como el dólar o el Euro.

El aumento de los precios sucede porque la economía está en desequilibrio. La demanda de bienes y servicios es superior a la oferta de los mismos. Para explicarlo mejor, si dos personas van a una tienda con el deseo de adquirir un bien, pero solo existe una unidad del mismo, una de las personas no podrá adquirirlo. Si las personas tienen el dinero suficiente, ofrecerán un precio mayor al marcado con la esperanza de poder realizar la compra El vendedor le entrega el bien a la persona que ofrezca el precio más alto. Resultado, el precio aumenta. Ahora imagínense que esto sucede en toda la economía, los bienes y servicios que se encuentran a la venta no son suficientes para satisfacer a todas las personas que los requieren. Todos los precios de la economía subirán y esto es lo que se conoce como inflación.

Es importante destacar que el aumento de los precios es el síntoma, es la señal de que algo está mal en la economía. Digo esto porque muchos gobiernos han querido combatir a la inflación regulando los precios de los bienes y servicios, y no atacando el verdadero problema.

Por mucho tiempo los economistas han explicado que la causa de que la demanda sea mayor que la oferta es netamente monetario, la inflación surge cuando en la economía hay más dinero del necesario. Debemos tener claro que el dinero es un bien cuya función básica es facilitar la compra venta de los bienes y servicios. Si hay poco dinero, la gente no puede comprar y la actividad comercial se deprime. En este caso las tiendas tratarán de hacer ofertas a menores precios, para poder vender. En cambio si hay más dinero del necesario, las personas estarán, como ya vimos, dispuestas a pagar un precio mayor ¡para eso se tiene dinero!. Por lo tanto según el enfoque monetarista, basta con regular la cantidad de dinero en circulación para controlar la variación de los precios.

Ahora bien esta tesis tuvo validez en Venezuela por muchos años. Los gobiernos que se han sucedido en el país a partir del primer repunte de los precios del petróleo en los años 70’s, basaron su política de desarrollo en el gasto fiscal. La proliferación de empresas públicas, el aumento desmedido de la nómina de trabajadores en el sector público, la corrupción etc. aumentaron los niveles de liquidez provocando un proceso inflacionario que lleva alrededor de 30 años afectando al consumidor venezolano.

La política antiinflacionaria del Gobierno revolucionario del presidente Chávez ha repetido los errores del pasado, control de precios, con ajustes muy desfasados. Congelamiento por 6 años del tipo de cambio, con la consecuente apreciación del bolívar. y una política de importación de bienes y servicios para su posterior comercialización en mercados públicos a precios con los cuales no puede competir el sector privado. No sólo las medidas en si, sino la demora para hacer los ajustes que se requieren han traído como consecuencia una caída en la planta física industrial de Venezuela. Según el Instituto Nacional de Estadísticas (INE) para el año 1998 habían 11.117 establecimientos industriales en el país, y en el 2004 (último año publicado) el número era de 6.309 industrias.

Por tal razón comparto la opinión del Dr. Domingo F. Maza Zavala, de que el problema inflacionario en Venezuela ya es un problema de oferta. El sector industrial venezolano no puede suplir la demanda, lo que trae como consecuencia la presión al alza de los precios. Si queremos eliminar la inflación, o atenuarla en el mejor de los casos, se debe aplicar medidas de estímulo a la oferta. Como una vez lo comenté el sector público no puede suplantar al privado como productor (vean lo que está pasando con la electricidad). El Estado debe estimular la generación de nuevas empresas, ya sea en su forma tradicional de Compañías Anónimas o en Cooperativas. No hay nada más eficiente para combatir la inflación que el consumidor al llegar a los estantes del mercado, encuentre todos los productos que necesita y una gran variedad de marcas donde escoger.


miércoles, 2 de septiembre de 2009

¿POR QUE EN VENEZUELA LOS RESTAURANTES ESTAN LLENOS?


Mucha gente me pregunta ¿Por qué si en Venezuela hay una crisis económica los restaurantes siempre están llenos?. Para esta pregunta hay dos posibles respuestas, y creo que en alguna medida en el país ambas se están dando.

En primer lugar, que los restaurantes y demás sitios de diversión estén llenos, puede ser un síntoma de crisis en las expectativas de la gente sobre el futuro de la economía. Toda persona que percibe un ingreso, tiene la disyuntiva (en la medida que le alcance) entre gastarlo o ahorrarlo. El ahorro simplemente es un gasto diferido, toda persona ahorra para gastarlo en un futuro, ya sea en una contingencia o en la compra de un inmueble, un vehículo o en un equipo para la casa. Lo que incentiva al ahorro, es la percepción de que el dinero va a mantener o incluso ganar valor en el tiempo.

¿Pero qué pasa si la persona no cree que su dinero podrá adquirir en el futuro el bien deseado?. Por ejemplo, si una persona en la actualidad deposita parte de su ingreso en una institución financiera, obtendrá en promedio un 15% en depósitos a plazo, según cifras del Banco Central de Venezuela. Las proyecciones más optimistas plantean que la inflación cerrará en 25%, lo cual implica que a final de año, el dinero depositado perdería un 10% de poder adquisitivo (25-15=10). Esta situación no es incentivo al ahorro.

Si se tiene la certeza que los ingresos perderán su valor en el tiempo, lo más seguro es que se tome la decisión de gastar todo el ingreso en el momento, tratando de obtener la mayor utilidad posible, Después de haber cubierto los gastos fijos; vivienda, electricidad, teléfono, colegio, alimentos, etc. lo más racional es darnos nuestros gustos, como sería una buena comida en nuestro restaurante preferido. En síntesis, hoy me doy la buena vida porqué mañana no sé si podré hacerlo.

La otra explicación posible, es que no existe tal crisis para un sector de la población, el cual está percibiendo ingresos suficientes para cubrir sus necesidades básicas y su recreación e inclusive para ahorrar, lo que sería síntoma de que se está distribuyendo en forma desigual el ingreso percibido por el país. Algunos dirán que simplemente no hay tal crisis, pero admitir esta alternativa es negar la posibilidad de plantear la pregunta objeto de este análisis y ocultaría la verdad de que un porcentaje bastante grande de la población, está haciendo los esfuerzos necesarios para poder sobrevivir con sus menguados ingresos.

Usted amigo lector ¿cuál cree sea la situación?: a) hay una crisis de expectativas; b) hay una distribución desigual del ingreso o c) no hay ninguna crisis. Puede usar todos los comodines que quiera.


Publicado en el Aragüeño y en www.opinionynoticias.com el 02/09/09






El Club de Emprendedores de Caracas se reúne este sábado 5, los interesados en formar parte de este encuentro tienen que confirmar su asistencia. Se tiene previsto que la reunión se realice de 2:30 pm a 4:30 pm, en los espacios de la Panadería Paladar ubicada en la Planta Baja de las Residencias Polo, en Bello Monte.


Escríba al correo (jrodriguez@tuproductora.com) para tener mayor información.



































miércoles, 26 de agosto de 2009

VENEZUELA APLICO EL FRENO


Este pasado jueves20 de agosto el banco Central de Venezuela publicó los resultados del producto interno Bruto (PIB), La medición arrojó como resultado para el segundo trimestre de 2009 una caída del 2,4% con respecto al mismo período del año anterior, por lo tanto, el PIB se contrajo en 1% en el primer semestre de 2009.

Este es la primera variación negativa del PIB que se observa desde el tercer trimestre de 2003. El crecimiento del sector público (2,7) no fue suficiente para contrarrestar la contracción del sector privado (4,1). Este resultado marca el inicio de un período de depresión de la economía Venezolana. Para que se hable de recesión se requiere por lo menos tres trimestres consecutivos de caída del PIB.

Es importante destacar la fuerte caída de los sectores: manufacturero y comercio en 8,5% y 6,5% respectivamente, lo que representa por un lado una menor oferta de bienes y servicios domésticos y por la otra una menor comercialización de los mismos. Estos resultados son consistentes con una caída en el consumo privado (2,7%), de la inversión (2,4%) y de la exportaciones reales (8,8%).

Estos resultados negativos en la actividad económica venezolana no se reflejaron en las cifras de la balanza de pagos gracias a la recuperación experimentada por los precios de la cesta petrolera, la cual cerro en julio de este año en 59 US$/barril, lo que permitió que la cuenta corriente registrara un superávit de US$ 2.150 millones, el cual aunado a un superávit en la cuenta capital y financiera (producto de un aumento de los pasivos del sector público) permitió que el Banco Central de Venezuela acumulara reservas por US$ 1.364 millones.

Las cifras mencionadas anteriormente nos permiten hacer dos conclusiones. a) la economía venezolana está en etapa de depresión, todavía hay que esperar para ver si se puede hablar de recesión; y b) la recuperación de los precios del petróleo y el manejo financiero del gobierno permitieron que los resultados no fueran peor de lo observado.

Digan lo que digan, la caída en el sector manufacturero fue muy fuerte y es de esperarse que continué su descenso si no se corrigen los factores que están afectando como son el control de precios, el congelamiento del tipo de cambio y las trabas en el otorgamiento de divisas por parte de CADIVI.

miércoles, 19 de agosto de 2009

LA PROPIEDAD PRIVADA



publicado en al Aragüeño el 19/08/09
En días recientes recibí un correo de uno de mis lectores, de esos que me estiman demasiado. Este en particular, escudado con el anonimato, con cruel sinceridad dice que me lee porque le divierte las estupideces que a veces yo escribo. En verdad me alegro de causarle momentos de alegría a alguien, solo lamento que sea algunas veces y no siempre.

Mi amigo lector, me acusa de … bueno dejemos que el mismo lo diga: “el problema guaramato es de limitación ideológica, para ustedes los economistas de la vieja escuela solo aceptan e internalizan un solo tipo de propiedad, la privada, y eso es un error guaramato, mira todo en este mundo evoluciona, la humanidad lo viene haciendo desde la aparición del homo sapiens, pero para ustedes el concepto de propiedad no puede evolucionar.

Si nos regimos estrictamente por ese concepto tú sabes muy bien que es lo que pasa socialmente. Una clase privilegiada de propietarios por un lado y una clase de pel… bo… por el otro los cuales no pueden ser propietarios pero de nada. Por lo tanto se deben crear otros tipos de propiedades para que la gente pueda acceder a los beneficios que se derivan de ser propietarios de bienes, que pueden ir desde una simple casita hasta medios de producción de bienes y servicios…”.

Aunque no lo dice explícitamente, me imagino que se refiere a las distintas modalidades de propiedad social como son el cooperativismo, los Consejos Comunales, etc. Pues déjeme decirle que estas son distintas modalidades de propiedad privada, si no ponga esa cara, son propiedad privada. Las propiedades comunitarias y cooperativas jurídicamente se consideran co-propiedad o propiedad en común y lo cual no es sino una propiedad personal mitigada, manteniendo su carácter privado.

Desde el punto de vista económico, igualmente deben considerarse dentro del sector privado, El premio Nobel de economía Joseph Estiglitz, en su libro “La Economía de Sector Público” (Antoni Bosch editor, 1988) nos indica que las instituciones públicas que conforman el Estado se caracterizan porque en una democracia las personas responsables de dirigir las instituciones públicas son elegidas o nombradas por otra persona que es elegida. Es decir la legitimidad de la persona que ocupa el cargo emana, directamente o indirectamente del proceso electoral. Hasta donde yo sé el presidente de una cooperativa o el Coordinador General de un Consejo Comunal son elegidos internamente, de la misma forma que es elegido el presidente de una compañía en junta de accionistas.

Una segunda característica señala Stiglitz es la existencia de algunos derechos de coerción que poseen las instituciones públicas y que no poseen las instituciones privadas, como es el caso del cobro de impuestos.

En conclusión estas organizaciones sociales, no socialistas, son variantes de la propiedad privada, Los liberales, como demócratas y defensores de la propiedad privada las defienden y estimulan como mecanismo de democratización del capital. La confusión surge cuando la izquierda radical involucra al Estado en estas organizaciones convirtiéndolos en apéndices partidistas como bien lo advierte el Gral. Pedro E. Dávila Fernandez en su libro “Consejos Comunales” (PANAPO, 2008) No hay un caso exitoso cuando esto sucede. Los casos en los cuales el cooperativismo, por ejemplo, ha podido mostrar resultados positivos, es cuando guardan una relativa independencia del Estado.

Por último le digo a mi estimado lector, el interés social no es monopolio de los socialistas, así como el afán de riqueza no es monopolio de las transnacionales, aunque no es por defenderlos pero por lo menos han dejado algunos productos de alta calidad para el disfrute de los consumidores.

martes, 4 de agosto de 2009

EFECTOS ECONOMICOS DEL CIERRE DE LAS EMISORAS DE RADIO




Comenzó el mes de agosto con el acontecimiento del cierre de un número importante de estaciones de radio, aduciendo problemas legales en la concesiones. Más allá de la justicia o no de la medida, esta trae graves consecuencias económicas que no se, si fueron contempladas, no le interesan o simplemente las consideran marginales ante un fin superior que no han manifestado pero que muchos intuyen.

La primera consecuencia es económica-social y es tan evidente que no tengo idea como van a asumir el costo. Me refiero al grupo de empleados que van a quedar cesantes, y no sólo a los que laboran directamente en las estaciones de radio sino también a los cientos que indirectamente le prestan servicios: proveedores, técnicos, publicistas, etc.

Segundo, es un duro golpe al crecimiento del país, se está reduciendo la oferta en el sector de telecomunicaciones y de sectores conexos, como es el caso de la publicidad. Por lo tanto los economistas tendrán que hacer ajustes en las estimaciones del comportamiento del PIB para el 2009. Paradójicamente un menor crecimiento, representa menores ingresos para el gobierno por concepto de recaudación de impuestos.

Muchas de las estaciones tenían más de una década de funcionamiento, realizando importantes inversiones. Una de las acusaciones planteadas es que existen los llamados circuitos. En economía existe un principio llamado “Economías de escala”, que en forma muy sencilla indica que una empresa se vuelve más eficiente en la medida que crezca y amplíe sus mercados, por lo tanto es una actitud racional que las estaciones de radio busquen unirse a los circuitos. Ahora bien ¿Quién asume las pérdidas causadas por el cierre?. Al estar cerrados no se genera ingresos lo que implica que no se puedan pagar las deudas. Lo normal es que se pida financiamiento a las instituciones financieras para comprar la maquinaria y equipo que se necesiten. Al no poder pagar los préstamos la banca se fe afectada y por supuesto los ahorristas. Lo que procede es la venta de activos para salir lo mejor parado que se pueda ante los acreedores, pero se escucha de confiscación de los equipos. De ser verdad se agravaría la situación, porque al no haber activos que vender, los acreedores deben asumir la pérdida.

Igualmente este es un duro golpe para la confianza de todo posible inversionista privado. Estimo que es una nueva contribución al alejamiento de los inversionistas del territorio venezolano.

Si se procede a cerrar una cantidad mayor de estaciones de radio, los efectos descritos anteriormente serán más profundos. La idea es que un país crezca. La tendencia a nivel mundial es reducir las regulaciones para que los emprendedores puedan ingresar más fácilmente a la economía formal. Como se está haciendo costumbre, nosotros vamos en contra de la corriente y estamos entorpeciendo el surgimiento de nuevos empresarios.

El economista Maxim Ross ha demostrado como a lo largo de estos años, esta política económica basada en concesiones o economía mercantilista, le ha hecho mucho daño al país. Dejar el comportamiento de la economía a la discrecionalidad de un funcionario es peligroso, el hombre es falible y como lo he dicho anteriormente, después de la guerra, las equivocaciones en materia económica, so

miércoles, 22 de julio de 2009

UN PAIS MODERNO

Como he señalado en reiteradas ocasiones, estamos en una nueva era. Muchos investigadores señalan, por poner una fecha, la caída del muro de Berlín como el fin de la era industrial y el comienzo de la era del conocimiento. Todo está cambiando a una velocidad sorprendente. Vemos como en el plano personal ha cambiado, por ejemplo, la forma de comunicarnos. No importa la distancia geográfica, la comunicación personal es inmediata, ya sea través de correos electrónicos, chats, mensajes de texto, programas como Facebook, Sonico, Skype o Twister. Ahora son herramientas fundamentales el teléfono celular inteligente, el laptop, etc. El ser humano ha tenido que adaptarse y modernizarse.

Igualmente las cosa están cambiando para los países, las relaciones entre países No son las mismas, ya la teoría de la dependencia, la relación centro periferia, no explican el porqué del atraso de muchos países. Ahora los estudios se centran en la globalización, el libre comercio y la integración. Ahora se habla de apertura de mercados, de inversión, de atracción de capitales. Ahora se habla de países modernos y países atrasados. Los países atrasados son aquellos que no se han dado cuenta de este hecho y siguen echándole la culpa de sus problemas a los demás, son países que todavía explican los hechos en función de una continua lucha de clases, en una perenne lucha entre pobres y ricos. En la actualidad coexisten, con diferentes grados de importancia, tres distintos sistemas de creación de riqueza, simbolizados a grosso modo por el arado, la cadena de montaje y la computadora ¿Cuál queremos utilizar?

En el libro “El regreso del Idiota” (Debate), los autores describen, en forma clara, lo que significa modernidad. Inicialmente indican que la riqueza se crea y su creación depende más de la empresa privada que del Estado; para avanzar en el camino de la modernidad y dejar atrás la pobreza, se requiere ahorro, trabajo, educación (sobre todo técnica), control del gasto público, inversiones nacionales y extranjeras,, multiplicación de empresas grandes basadas en el conocimiento (alta tecnología), medianas y pequeñas, así como también eliminación de monopolios públicos y privados, del clientelismo, la corrupción y la burocracia vegetativa; supresión de trámites, subsidios e inútiles regulaciones; una justicia rigurosa, seguridad jurídica y, en general respeto a la Ley y a la libertad en todos sus órdenes.

Como se puede ver, son elementos de un total pragmatismo. Como me explicó recientemente el Dr. Enrique tejera París, al momento de diseñarse una política económica la pregunta a contestar es ¿para qué se hace? Y no ¿por qué se hace? Como se tiene costumbre. Contestar para que se hace es liberarse de la carga ideológica y centrarse en la solución de los problemas. Esto lo han comprendido jefes de Estado, que pertenecen a la izquierda, como es el caso de la presidente de Chile Michelle Bachelet o el presidente de Brasil Lula da Silva. No es casualidad que estos países sean los de mayor desarrollo de la región.

Contestar para que se hacen las cosas, trae como consecuencia directa que hay que tomar en cuenta la opinión de los usuarios, es necesario involucrarlos en la toma de decisiones y para que esto suceda, el camino optimo es la descentralización de los poderes públicos. Sólo por esta vía la solución a los problemas será rápida y oportuna.

Modernizar la economía de un país requiere un acuerdo nacional donde todas las fuerzas vivas en consenso señalen el camino a seguir, se pongan de acuerdo en unos lineamientos básicos, libres de carga ideológica. Los gobiernos pasan, no importa cuanto duran, pero tarde o temprano pasan y el país sigue. Este es el hecho básico que muchos han comprendido. Cada día la izquierda se parece más a la derecha y la derecha cada vez se parece más a la izquierda, convergiendo ambos en una región central, cuya bandera es la de construir un país moderno que genere el mayor estado de bienestar a toda la población incluyendo a las próximas generacionres.

jueves, 9 de julio de 2009

LA CLASE MEDIA



En los últimos años la llamada clase media ha sufrido los embates de la crisis económica, ha sido muy afectada por la inflación sin que haya una política de compensación que la ayude a soportar el temporal, dado que las políticas que se implementan generalmente tienen como meta los sectores de menores ingresos. Como complemento, en los últimos días ha sido increpado por el presidente Chaves a definirse a favor de los pobres en contra de los ricos. “no son chicha ni limonada” dice el presidente. Pero ¿qué es la clase media? ¿quiénes la conforma?.

El concepto de clase media suele malinterpretarse. El término se creó en su momento para indicar lo que hay entre la clase de los ricos y la de los pobres. Con el tiempo y los cambios sociales más y más personas se han ido incorporando a la clase media. Hasta el punto de que la mayoría de la población de los países occidentales es clase media.

La clase media está conformada por: profesionales y técnicos, personas que han culminado sus estudios en un instituto de educación superior, de los cuales muchos en el tiempo alcanzarán posiciones de dirección en las empresas donde laboran y de alguna forma tendrán injerencia en lo que suceda en la economía de sus respectivos países; 2) profesionales ejerciendo libremente; 3) pequeños y medianos comerciantes e industriales, que generan fuentes de trabajo y producen la mayoría de los bienes y servicios que satisfacen las necesidad de la población. 4) profesores, escritores, pintores, en fin la intelectualidad que nutre el espíritu de la nación.

Como se deduce de lo anterior, la clase media es la vitalidad de un país. Es innegable aquella conseja popular que dice que con la clase media es la que se gobierna, pero también, y eso lo sabe bien el presidente, es con la que se inician las revoluciones.

Muchos de nuestros dirigentes gubernamentales tienen este hecho muy bien meditado y no es de extrañarse que sean los causantes del deterioro en su nivel de vida que están viviendo los integrantes de esta clase.

Ser rico es malo, ha dicho el primer mandatario ¿no se ha dado cuenta que esto va en contra de la clase media? ¿no se ha dado cuenta que esto es alimentar un odio contra la clase media. Para los ciudadanos más humildes el rico no es el magnate o el accionista de una multinacional. Para ellos el rico es aquel que tiene casa propia o un par de vehículos. Es decir para los pobres los ricos son la clase media. De ninguna forma se puede justificar el aliento de este odio.

El presidente la ataca porque sabe que es el sector que mayormente le ha retirado su apoyo y sabe que es el que más le puede afectar. Sobre todo hay dos subgrupos de la clase media que son la piedra en el zapato. Me refiero a las mujeres y a los estudiantes.

Yo en lo personal presento mis respetos a la valentía y coraje que han mostrado las mujeres. Dicen que ellas son las que más viven la crisis, dado el papel que cumplen de administradoras del hogar. En cuanto a los estudiantes, su lucha es una tradición en Venezuela, como lo representaron en su debido tiempo la generación del 28 y algunos años después la generación del 58. Sólo queda decir: con mi clase media no te metas.

martes, 7 de julio de 2009

VENEZUELA ANTE LA CRISIS


Documento que presentan a la opinión pública nacional la Academia Nacional de Ciencias Económicas y la Academia de Ciencias Políticas y Sociales.

Caracas, 1 de julio de 2009

Al igual que en la mayoría de los países del orbe, Venezuela no escapará de las consecuencias negativas de la crisis global que hoy aqueja al mundo, siendo el colapso de los precios del petróleo el fenómeno que más directamente nos afectará. Sin embargo, la severidad de esas consecuencias será mayor de la que debería producirse, ya que la implementación de una serie de políticas públicas y de acciones gubernamentales ha exacerbado la vulnerabilidad de la economía a shocks externos.

La política expansiva de gasto público que se implementó durante los años de altos y crecientes precios petroleros posibilitó la inyección a la economía de los recursos adicionales que procedían del exterior, expandiendo la oferta monetaria de forma persistente e intensa. Ello estimuló la demanda, particularmente al consumo privado, y con ella a la actividad productiva. No obstante, el crecimiento de la producción, a pesar de ser elevado, fue menor que el de la demanda, haciéndose necesaria la importación creciente y masiva de productos para complementar la relativamente escasa oferta interna. Esa circunstancia, combinada con una sobrevaluación desproporcionada de la moneda, hizo que las importaciones se dispararan hasta alcanzar niveles muy elevados a pesar del control de cambios existente. Aún así, la inflación que se materializó durante esos años fue cada vez mayor, siendo la más alta de la América Latina y una de las más elevadas del mundo. En resumen, la economía pasó a depender más que nunca del ingreso petrolero.

Fue tal el desbordamiento incontrolado del gasto público, no sólo interno sino también externo dirigido hacia países afines con el proceso político del gobierno, que no bastaron los ingentes ingresos fiscales, obligándose a PDVSA a hacer elevadas erogaciones ajenas a su naturaleza a los fines de financiar una serie de cuantiosos programas sociales, adquirir empresas no afines, importar y distribuir alimentos, y hacer aportes multimillonarios a fondos grandemente y que no dispusiera de recursos suficientes para cubrir sus gastos operativos, realizar las inversiones requeridas, y pagar oportunamente a múltiples empresas contratistas que le prestan servicios indispensables para su buen funcionamiento. Todo ello se ha traducido en una merma de su capacidad de producción, en aumentos de sus costos y en una elevación desproporcionada de sus pasivos, incluso en los períodos en que los precios internacionales estaban subiendo intensamente y batían récords históricos. En otras palabras, se debilitó notablemente la principal industria del país.

Igualmente, se forzó al Banco Central de Venezuela a transferir sin compensación alguna reservas internacionales por un monto superior a los $ 30 millardos al Fondo de Desarrollo Nacional para el financiamiento de erogaciones gubernamentales, en vez de canalizar buena parte de los ingresos adicionales del petróleo hacia un fondo de estabilización macroeconómica, con el fin de acumular abundantes recursos que permitieran neutralizar los efectos nocivos de una eventual caída de los ingresos petroleros causada por una reducción de los precios de exportación.

Se permitió la apreciación real de la moneda hasta alcanzar elevados niveles de sobrevaluación que han minado la capacidad competitiva del aparto productivo. Ello se ha debido a la fijación del tipo de cambio oficial por más de cuatro años, a pesar de la materialización de una inflación interna muy superior a la padecida por nuestros principales socios comerciales. Si a ello agregamos el acoso y los sistemáticos ataques gubernamentales a la empresa privada, particularmente en los sectores agrícola, agroindustrial y de industrias básicas, es fácil inferir que se ha minado la capacidad de respuesta del aparato productivo, máxime cuando se ha pretendido substituir múltiples centros de producción tradicional por unidades productivas improvisadas que no cuentan con la tecnología, el financiamiento, el know how y la gerencia eficiente requeridos para realizar una gestión exitosa. Todo ello se ha traducido en menor inversión, limitación de la capacidad de producción y en menores posibilidades de empleo formal, permanente y bien remunerado.

Otros factores han contribuido a deteriorar la realidad nacional, destacando entre

ellos:

- El desgaste de la infraestructura física.

- La decadencia moral cada vez más arraigada, que se manifiesta en una corrupción desenfrenada, en el desbordamiento del crimen y en el atropello cada vez más frecuente de los derechos fundamentales de los ciudadanos.

- Las repetidas y cada vez más frecuentes violaciones al estado de derecho, que se posibilitan por la total ausencia de independencia de los poderes públicos, que ahora actúan de acuerdo a las directrices que reciben del Ejecutivo y en línea con la ideología revolucionaria; que se desea imponer por la fuerza

Efectos de la crisis global sobre Venezuela

La severa contracción de las exportaciones de hidrocarburos como consecuencia de los menores precios y de la mermada capacidad de producción local, limita las posibilidades de compra en el exterior, lo que lleva a la imposición de restricciones cuantitativas a los volúmenes de importación y a limitaciones en la disponibilidad de divisas preferenciales para la realización de las mismas. Esto genera presiones inflacionarias, no sólo como consecuencia de la reducida oferta de productos foráneos, sino también por la devaluación implícita del bolívar, que se produce a pesar del mantenimiento de la tasa cambiaria oficial, ya que al restringirse la asignación de dólares subsidiados y pasarse el grueso de las compras externas al mercado cambiario libre, el tipo de cambio promedio al que se hacen éstas es muy superior al del año precedente. Si al debilitamiento de las transacciones corrientes de la balanza de pagos se agrega la exacerbación de la salida de capitales que tradicionalmente se produce al bajar de forma abrupta los precios petroleros, se hace imperativo el manejo prudente de las reservas internacionales, pues de lo contrario se incrementará de forma notable la vulnerabilidad externa de la economía.

La caída de los ingresos petroleros implicará una severa restricción de las finanzas públicas, siendo lógico prever una importante contracción del gasto público real en 2009, aun cuando se decidiere hacer uso de los recursos disponibles a principios de este año en la cuenta de Tesorería Nacional y en varios fondos gubernamentales, y también continuara el gobierno en su peligroso proceso de endeudamiento, que sería un factor limitante de las posibilidades de solventar la crisis nacional. Eso implica que el factor locomotor que en años previos llevó a la economía a experimentar altos crecimientos ¾la demanda del sector público¾ no estará presente en el futuro previsible.

Adicionalmente, la demanda agregada privada real también experimentará contracciones de importancia, particularmente la inversión, entre otras razones, por los ataques, amenazas, controles y restricciones que cada vez con más crudeza recaen sobre el sector empresarial. El consumo privado también se contraerá, debido a la reducción del ingreso personal disponible real, al mayor desempleo, al menor poder de compra de los ingresos de los venezolanos, a las restricciones crediticias y a las pérdidas patrimoniales generadas por la crisis global. Ese comportamiento adverso de la demanda agregada interna, combinado con las menores posibilidades de exportación de la industria local, restringirá la actividad económica, haciendo prever que tanto el PIB petrolero como el no-petrolero experimenten contracciones en el futuro previsible. De allí que sea lógico esperar un incremento de importancia del desempleo y delsubempleo.

El marco constitucional y las acciones agravantes del gobierno

La vigente Constitución consagra un sistema de economía mixta que, entre otras manifestaciones, se basa en una planificación concertada, participativa y democrática de las actividades económicas, para compatibilizar la libre iniciativa con la regulación de dichas actividades y la intervención del Estado en los sectores de carácter estratégico; para promover el desarrollo armónico de la economía nacional, como cometido conjunto del Estado y de la iniciativa privada; y de un modo tal que garantice, además de la solidez, dinamismo, sustentabilidad, permanencia y equidad del crecimiento de la economía, la seguridad jurídica. Esta seguridad implica, por parte del Estado, el respeto a los derechos fundamentales, el cumplimiento del debido proceso y del pago oportuno de las justas indemnizaciones en los casos de sacrificios de los derechos particulares, la correcta interpretación de las normas vigentes, la independencia del Poder Judicial y el respeto de los contratos y de los tratados de inversiones suscritos por la República.

Ambas Academias, por la frecuencia de determinadas acciones gubernamentales, consideran que existe un desconocimiento del sistema económico constitucional. En efecto, la libre iniciativa es una excepción y no un principio en la planificación económica gubernamental. La prescindencia del debido proceso en los casos de intervención anticipada de actividades económicas privadas, con el apoyo de fuerzas militares, deja de lado las garantías expropiatorias del derecho de propiedad del debido proceso y de la justa y previa indemnización. La estatización de actividades propias de la libre iniciativa y de la libre competencia y la planificación dirigista, contradice el carácter mixto del sistema económico constitucional. La constante terminación anticipada de contratos celebrados por el Estado y la intervención estatal en contratos entre particulares, el empleo discrecional de la sanción administrativa de ocupación de bienes privados, y el exorbitante arbitrio de la Administración para calificar la utilidad pública, los servicios públicos esenciales y las faltas contra la seguridad alimentaria, fomentan una gran inseguridad jurídica que impide, ciertamente, lograr los objetivos de un desarrollo armónico de la economía nacional. Inseguridad esta que se agrava por el desconocimiento de la validez de los títulos de propiedad reconocidos por el mismo Estado a través de las autoridades notariales y registrales y afianzadas por la historia del ordenamiento jurídico colonial y del republicano y del valor del trabajo como factor de legitimación de la propiedad de la tierra mediante una prolongada posesión productiva. A lo cual se agrega la ineficacia del poder judicial para proteger los derechos constitucionales de la propiedad, al acceso a la propiedad, a la protección de los bienes y de la integridad de las personas.

En ese orden de ideas, preocupa sobremanera un conjunto de acciones y decisiones gubernamentales que tendrán hondas repercusiones, agravando así el panorama económico del país. Una de ellas es el acoso sistemático a múltiples unidades productivas privadas, que se manifiesta a través de la imposición de controles de precios desproporcionados que no toman en consideración la evolución de los costos de producción, condenando a múltiples productores y distribuidores a trabajar a pérdida. Otra, es la aplicación de controles y permisos que obligan a las empresas a producir y distribuir determinados tipos de productos y en cantidades establecidas arbitrariamente por funcionarios gubernamentales.

También hay que mencionar la intervención y confiscación de fundos productivos bajo el pretexto de que las tierras no se están dedicando a la producción de rubros que, a juicio de las autoridades, son los que allí se deben cultivar, y la expropiación de fincas bajo el falaz argumento deque las mismas son propiedad de la Nación, a pesar de que se presenten pruebas inequívocas de su legítima propiedad. Estas acciones, además de violar derechos fundamentales, generan desabastecimiento e inflación, limitan la capacidad de acción de las unidades de producción y destruyen el aparato productivo tradicional, el cual se está pretendiendo substituir por otro que ha probado ser inoperante y que ha fracasado en otras economías donde se ha intentado instaurar.

No se justifica la estatización de múltiples empresas que estaban desarrollando sus actividades productivas de manera eficiente, utilizándose argumentos o razones irrelevantes y en algunos casos falaces, generándole esto costosos compromisos al Estado por concepto de indemnizaciones, y complejas responsabilidades operativas y gerenciales, dándose el caso de abruptas caídas de productividad y eficiencia en el manejo de algunas empresas estatizadas. Merece especial mención la confiscación y toma de control de múltiples empresas, nacionales y extranjeras, que prestaban sus servicios a PDVSA en condición de contratistas y a quienes se les adeudaba grandes cantidades de dinero. Esto, además de generar inconvenientes de carácter judicial por las múltiples acciones legales que emprenderán las empresas afectadas, traerá severas consecuencias a la industria petrolera nacional, ya que le será muy difícil a PDVSA operar eficientemente todas las unidades productivas y de servicios que ahora absorbe. Eso implicará menor eficiencia, obsolescencia tecnológica, interrupciones operativas y otros inconvenientes que se reflejarán negativamente en las operaciones de nuestra principal industria, pudiendo darse situaciones graves, como reducción de la capacidad de producción, afectación de yacimientos y otras calamidades.

No puede aceptarse el flagrante desacato al mandato popular expresado en el referéndum del 2 de diciembre de 2007, al insistirse en la implantación de una serie de acciones contempladas en la rechazada reforma constitucional a través de la aprobación por la Asamblea Nacional del Plan de Desarrollo Económico y Social 2007-2013, que no es más que el plan de instrumentación de la reforma constitucional rechazada, de la imposición de 26 decretos ley en el marco de la Ley Habilitante cuyo período de vigencia culminó el 31 de julio de 2008, y la aprobación ulterior de varias leyes que violan abiertamente la Constitución vigente.

Especial mención merece la Ley de Propiedad Social que actualmente se discute. En las primeras versiones del anteproyecto se establecía, al igual que en la rechazada propuesta de reforma constitucional, que la propiedad privada sólo se reconocerá sobre bienes de uso, consumo y medios de producción legítimamente adquiridos. Dado que los bienes de uso y consumo son aquellos que se utilizan o consumen para satisfacer las necesidades de los individuos, no pueden incluirse en esa categoría los bienes inmuebles distintos a la vivienda principal, tales como terrenos, viviendas para alquilar incluyendo las más humildes, ubicadas en los barrios pobres de las ciudades, o bienes muebles para ser explotados por terceros, tales como taxis, kioscos y otros. Esa limitación a la propiedad privada introduce fundados temores acerca de la eventual intención de expropiar bienes no catalogados como de uso y consumo que son propiedad no sólo de empresas o de personas naturales con abundantes posibilidades económicas, sino también de individuos de escasos recursos quienes podrían perder igualmente sus exiguas pertenencias. Con respecto a los medios de producción legítimamente adquiridos; hay que decir que se podría condicionar la referida legitimidad a que los medios de producción fueran utilizados para la consecución del modelo económico socialista, quedando en manos del Estado la potestad de decidir si los mismos pasan o no a ser propiedad social.

Igualmente, en las primeras versiones del anteproyecto de esa ley, se establecía que el Ejecutivo Nacional podría decretar la adquisición forzosa de bienes y declararlos de propiedad social si considerara que su uso no está en línea con el modelo socio productivo, teniendo la potestad de declarar de propiedad social los bienes de origen público o privado que determinara necesarios para el desarrollo de la economía socialista. Basándose en esa norma, el Ejecutivo podría decidir que la tierra no puede ser objeto de propiedad privada sino de propiedad social como de hecho lo mencionó recientemente el Presidente de la República, y que, en consecuencia, cualquier edificación construida sobre un terreno ubicado en el territorio nacional es también de propiedad social. A nuestro juicio esas normativas violarían flagrantemente la garantía de derecho de propiedad consagrado en el artículo 115 de la Constitución vigente.

Si bien es cierto que en versiones más recientes del anteproyecto de la Ley de Propiedad Social no se hace mención a la limitación del reconocimiento de propiedad privada a bienes de uso, consumo y medios de producción legítimamente adquiridos, ni a la potestad del Ejecutivo Nacional de decretar la adquisición forzosa de bienes declarados de propiedad social cuando éste considere que esos bienes son necesarios para el desarrollo de la economía socialista, no deja de preocupar la inequívoca intención que subyace en ese proyecto de ley, que no es otro que la imposición forzosa de un esquema de economía socialista que viola lo establecido en la Constitución vigente y que fue inequívocamente rechazado por la mayoría de los venezolanos en el referéndum del 2 de diciembre de 2007.

Consideran estas Academias que no es correcta la forma como se está conduciendo al país a través de la aplicación de políticas públicas que violan la Carta Magna, y que en muchos casos están reñidas con principios democráticos fundamentales, ya que su implementación acarreará consecuencias muy adversas. Se está minando el aparato productivo nacional con sus consecuentes efectos negativos sobre la fuerza laboral y sobre la población en su conjunto, se está poniendo en riesgo la operatividad de nuestra principal industria y se están violando derechos fundamentales de los ciudadanos, pudiéndose mencionar múltiples ejemplos que lo demuestran, tales como el desacato al mandato popular expresado en las urnas cuando éste es contrario a los intereses del gobierno, y las limitaciones a la libertad de expresión y al derecho a acceder a información veraz y oportuna a través del acoso permanente a medios de comunicación social independientes.

Necesidad de un nuevo rumbo

Se hace imperativo un cambio de rumbo en la conducción del país. Creemos que el camino a seguir es la implementación de un plan de desarrollo nacional integral y sustentable que busque como objetivo fundamental la erradicación de la pobreza, la inclusión social y la superación del ser humano, para así asegurarle una vida mejor a la presente y a las futuras generaciones. Ese proceso de desarrollo, que trasciende a lo puramente económico, y que debe incluir lo social, lo político, lo ambiental, lo cultural y lo tecnológico, tiene que fundamentarse en un acuerdo social, a través del cual se le dé un fundamento sólido de permanencia y sustentabilidad, conforme a los valores superiores del ordenamiento jurídico nacional, dentro del marco constitucional del sistema económico armónico, que postula como principio de orientación la convergencia del esfuerzo privado y del poder del Estado, y de la garantía de la seguridad jurídica, que depende primordialmente del respeto a la supremacía de la Constitución y de la Ley y de la preeminencia de los derechos humanos.

En la consecución de ese acuerdo social no sólo se tiene que contar con la participación de los diversos sectores de la vida nacional, sino que es fundamental la intervención activa y decidida del Estado, porque sobre él recae la responsabilidad de implementar las reformas para el logro de la inclusión social; de establecer reglas de juego claras, creíbles y permanentes y asegurar su cumplimiento; de aplicar las reformas necesarias para crear un Estado democrático sólido con poderes públicos funcionales e independientes que garanticen la libertad y los derechos de los ciudadanos en el sentido más amplio; de asegurar la defensa de la nación y la seguridad ciudadana; de implementar las políticas públicas que permitan, conjuntamente con la participación del resto de la sociedad, el acceso universal a la educación y a la salud; de promover los valores y principios éticos que busquen la superación del ser humano a través del esfuerzo y la autoestima; de implementar los planes de inversión para satisfacer las necesidades de vivienda y para el desarrollo de la infraestructura física y de su mantenimiento; y, finalmente, de fomentar la inversión reproductiva para la creación de un sector productivo diverso, eficiente, competitivo y generador de múltiples y crecientes fuentes de empleo permanente y bien remunerado. Esto, además de ser condición fundamental para el abatimiento de la pobreza, es el camino para el logro de una economía diversificada, no dependiente de una actividad única y volátil, como es la petrolera, en la que se logre el control de la inflación y la consecución de altas y sostenidas tasas de crecimiento.

Es aspiración de estas Academias que las reflexiones aquí presentadas sirvan para la creación de conciencia de los graves momentos que se viven en el país, y para llevar al convencimiento de quienes hoy tienen las responsabilidades de gobierno de las necesidades de corregir el rumbo de las políticas públicas, para así mitigar las consecuencias de la crisis global, e implantar un nuevo plan de desarrollo nacional que enrumbe al país hacia un futuro mejor.

A.N