sábado, 13 de junio de 2009

DISCURSO DE ORDEN DEL DR. PEDRO PALMA COMO PRESIDENTE DE LA ACADEMIA NACIONAL DE CIENCIAS ECONOMICAS

CONTRIBUYENDO A LA DIFUCION DEL PENSAMIENTO ECONOMICO VENEZOLANO, HACEMOS UN PARENTESIS EN LA PUBLICACION DE NUESTROS ARTICULOS PARA TRANSCRIBIR AQUELLOS TRABAJOS QUE CONSIDERAMOS QUE DEBEN SER CONOCIDOS POR EL PUBLICO EN GENERAL.
A CONTINUACIÓN PRESENTAMOS EL DISCURSO PRONUNCIADO POR EL DR. PEDRO PALMA EN EL PARANINFO DEL PALACIO DE LAS ACADEMIAS EN LA OCASIÓN EN QUE TOMO POSECIÓN DEL CARGO DE PRESIDENTE DE LA ACADEMIIA NACIONAL DE CIENCIAS ECONOMICAS PERIODO 2009 - 2011


Palacio de las Academias
Caracas, 17 de febrero de 2009
En el marco de la celebración del XXV aniversario de la fundación de la Academia Nacional de Ciencias Económicas, es para mí particularmente grato encargarme de la presidencia de esta corporación por decisión de su Junta de Individuos de Número, a cuyos miembros agradezco la confianza que depositaron en mí al elegirme para desempeñar ese cargo. Deseo, igualmente, agradecer la presencia en este acto de las autoridades de otras academias, de sus individuos de número y miembros correspondientes, de los representantes del cuerpo diplomático acreditado en nuestro país, y de los amigos aquí congregados, quienes me honran con su presencia. Especial mención deseo hacer de los colegas que me acompañaron en el Comité Directivo, los doctores Pola Ortiz y Héctor Malavé Mata, quienes desinteresadamente manifestaron su voluntad de compartir conmigo el manejo de esta organización.
A mi muy apreciada amiga Pola Ortiz le debo una especial palabra de afecto y agradecimiento, ya que a pesar de haber declinado su postulación para presidir los destinos de la Academia en el bienio que recién se inicia, como correspondía de acuerdo a la tradición, debido a obligaciones profesionales que se lo impiden, accedió a continuar desempeñándose como vicepresidenta. Seguir contando con su incondicional apoyo desde esa importante posición es algo de inestimable valor, ya que su conocimiento de nuestra realidad interna y del manejo administrativo de esta institución, así como su identificación cabal e incondicional con ella, aseguran que sus aportes seguirán contribuyendo de manera decidida al buen desempeño del equipo al que le tocará dirigirla. También es menester manifestarle mi agradecimiento a Héctor Malavé Mata, quien a pesar de sus múltiples proyectos académicos y de la pesada carga que implica el manejo de nuestra prestigiosa revista “Nueva EconomÌa”, accedió a acompañarnos en el demandante cargo de Secretario Académico. Estoy convencido de que contar con el apoyo de esos dos colegas y con el de varios de los Candidatos a Individuos de Número elegidos recientemente, así como con el del personal administrativo de la Academia, será un factor determinante y decisivo en el Èxito de la gestión que recién se inicia.
Sucedo en el cargo de presidente de esta organización a Asdrúbal Baptista, entrañable amigo y muy apreciado colega, con quien no sólo he compartido muchos años en el Instituto de Estudios Superiores de Administración (IESA), donde ambos nos desempeñamos como profesores de economía, sino que hemos sido partícipes de la vida de nuestra Academia desde sus inicios, y en particular durante los últimos dos años en los que hemos formado parte de su Comité Directivo. Sin duda hay que reconocer que bajo su presidencia se han logrado importantes avances en el área de publicaciones y actividades académicas de divulgación y análisis, habiéndose realizado múltiples ciclos de conferencias que fueron dictadas por reconocidos profesionales nacionales y extranjeros, asÌ como recensiones orales de alto nivel técnico. Especial mención merece la presentación del libro “Veinticinco Años de Pensamiento Económico Venezolano” en ocasión de la celebración del XXV aniversario de la Academia, en el cual se hace una recopilación de importantes trabajos de nuestros miembros.
Se le dio un nuevo impulso a la revista “Nueva Economía”, publicación arbitrada emblema de nuestra institución dirigida por Héctor Malavé Mata, quien merece un justo reconocimiento por la forma acertada como la ha manejado y por el nivel de excelencia que ésta ha alcanzado. También, durante la presidencia de Baptista se lograron importantes avances en materia administrativa y contable, y se le dio un renovado impulso a la actividad de la Comisión Calificadora, lo cual permitió la elección de siete Candidatos a Individuos de Número, a quienes les corresponde ocupar igual número de sillones vacantes, entre los que se encontraba Gastón Parra Luzardo quien lamentablemente falleció antes de su incorporación.
Durante la gestión del Comité Directivo que me honro en presidir se continuarán desarrollando las actividades impulsadas por Asdrúbal Baptista, poniéndose especial énfasis en las publicaciones y en los ciclos de conferencias. Igualmente, se prestará particular atención a la modernización y ampliación de la biblioteca, la cual debe transformarse en un centro de consulta obligada en materia de pensamiento y análisis económico venezolano. Como parte de este esfuerzo es menester avanzar en el desarrollo de nuestra página electrónica y en la digitalización de nuestras publicaciones, como mecanismo de divulgación y de facilitación en el intercambio necesario y deseable con otras bibliotecas nacionales y extranjeras. También se buscará dar el mayor soporte posible a los miembros de nuestra Academia y a sus investigadores en materia bibliográfica y de pesquisa de información. Para el logro de este fin contaremos con el desinteresado apoyo de Luis Mata Mollejas, Candidato a Individuo de Número elegido recientemente, y quien se incorporaró a nuestra corporación en fecha próxima, así como con los servicios de una bibliotecóloga a dedicación exclusiva.
Se pondrá especial énfasis en el objetivo de internacionalización de nuestra corporación, entrando en estrecho contacto con las academias y centros de estudio de otros países, y se le seguirá dando máxima prioridad a las actividades de la Comisión Calificadora, lo cual es vital para la vida y el dinamismo de nuestra institución, pues sólo así se garantizará la incorporación a su seno de los miembros más destacados y con mayores méritos de nuestra comunidad académica nacional.
En referencia a ese tema, deseo mencionar la gran satisfacción que siento por el próximo ingreso como Individuos de Número de varios de los Candidatos recientemente elegidos, quienes ya han culminado sus trabajos de incorporación, los cuales serán sometidos a las evaluaciones de rigor para su ulterior aceptación por la Junta de Individuos de Número. Cumplidos estos requisitos formales nos haremos presentes en este recinto del Paraninfo del Palacio de las Academias para celebrar los actos solemnes de incorporación de estos ilustres colegas.
Un área a la que se le prestará especial atención es la administrativa, donde se hace necesario mejorar los mecanismos de control y manejo de recursos, así como de contabilidad y presupuesto. Para ello contaremos con la invalorable colaboración de otro Candidato a Individuo de Número recientemente elegido, Aníbal Fernández, quien posee una vasta experiencia gerencial, y quien se ha ofrecido de la forma más desinteresada a colaborar en todo lo concerniente a las labores administrativas y de tesorería.
Creemos que esta institución debe tener un papel protagónico en el análisis de las polÌticas públicas que se aplican, o deben aplicarse, en nuestro paÌí, fijando posición sobre las consecuencias o beneficios que éstas pueden ocasionar, y orientando a los entes gubernamentales y a la opinión pública sobre lo que, a nuestro juicio, debe ser aupado, enmendado, agregado o corregido, a los fines de maximizar las bondades de dichas polÌticas y de minimizar las consecuencias adversas y los riesgos que las mismas podrían acarrear. Para ello se hace necesario contar con mecanismos eficientes de análisis y de difusión que nos permitan fijar posición con solidez y buen soporte, y divulgar ampliamente nuestras conclusiones.
En línea con ese propósito, en los años por venir le daremos alta prioridad a la celebración de reuniones extramuros periódicas con el fin de discutir temas relevantes de nuestra realidad económica, en las que no sólo participarán los Individuos de Número de nuestra institución, sino también otros colegas que por razones de sus trabajos e investigaciones tengan algo que aportar sobre los temas tratados.
Esa labor de divulgación toma particular relevancia en un mundo como el actual, caracterizado por una profunda crisis global que, sin duda, tendrá hondas repercusiones en nuestra realidad económica y social. Hoy más que nunca se requiere de orientación y guía, de debate y contraste de ideas, de apertura al diálogo y de disposición de adaptación a las nuevas realidades. Nuestra corporación no puede marginarse de ese proceso. Por el contrario, debe jugar un papel activo y orientador en un momento tan aciago y difÌcil como el que vivimos, y ante una coyuntura tan incierta como la que tenemos ante nosotros.
Cumplir con ese objetivo, sin embargo, no es tarea fácil, requiere de la participación activa de todos los miembros de esta organización y de los aportes, ideas y análisis de la pléyade de profesionales que estudian nuestras realidades nacionales, a quienes debemos abrir las puertas de nuestra Academia para que participen con nosotros en ese esfuerzo arduo y continuo que tenemos que afrontar.
Por considerar de particular importancia el entendimiento del complejo mundo económico en el que vivimos y sus devastadoras consecuencias, paso ahora a exponer algunas ideas sobre la crisis que hoy padece el mundo industrializado, sus consecuencias y los efectos que la misma puede tener sobre nuestro paÌs.
Lo primero que debemos preguntarnos es por qué un fenómeno que se originó como un problema focalizado en un componente del sector financiero norteamericano conocido como el de los préstamos hipotecarios subprime, se transformó en una crisis mundial. Parte de la respuesta a ese interrogante se centra en el interés del gobierno de los EEUU, por demás loable, de que cada familia norteamericana pudiera adquirir su vivienda. Ello hizo que empresas auspiciadas por el gobierno de ese paÌs, como Fannie Mae y Freddie Mac, se dedicaran a la compra de los créditos para la adquisición de viviendas que otorgaban los bancos y otras instituciones financieras, proveyendo así de liquidez al mercado hipotecario en cantidades cada vez mayores. Paralelamente, estas organizaciones titularizaban los activos que compraban para luego venderlos en los mercados secundarios. A su vez, una serie de inversionistas financieros, animados por la excelente catalogación que le asignaban a estos papeles las agencias de evaluación de riesgo, los adquirÌan con el fin de agruparlos con otros que poseían, y asÌ formar paquetes de activos que servían de base para la emisión de valores que eran vendidos a terceros en el mundo entero. De esta forma se inundaron los mercados internacionales de tÌtulos de toda Ìndole, respaldados, en mayor o menor medida, por los activos relacionados con créditos hipotecarios norteamericanos.
Las bajas tasas de interés que privaron en los EEUU en el perÌodo 2001-2005, y el escaso riesgo implícito en el otorgamiento de créditos para la adquisición de viviendas debido a la posibilidad de venta casi automática de esas acreencias a las empresas auspiciadas por el gobierno norteamericano, hicieron que la banca ablandara en demasÌa las condiciones de estos prÈstamos, otorgándolos en forma desproporcionada y dadivosa, sin prestarle mayor atención a la capacidad de pago de los beneficiarios de esos créditos. Sin embargo, cuando volvieron a subir los intereses y las condiciones blandas iniciales de los préstamos se extinguieron, comenzaron a aparecer los problemas, ya que muchos deudores no pudieron seguir honrando sus deudas, aumentando en forma sostenida la morosidad de la cartera, particularmente la de los préstamos hipotecarios a familias de ingresos limitados, también conocida como subprime. Esto, a su vez, deprimió el precio de los inmuebles, los cuales habÌan llegado a niveles desproporcionadamente elevados, estallando así la burbuja especulativa inmobiliaria que se habÌa formado en los años anteriores.
Dado que los títulos de esos créditos hipotecarios emitidos por las empresas auspiciadas por el gobierno americano habÌan sido utilizados como respaldo de una gran diversidad de valores, que habían sido adquiridos con financiamiento de la banca internacional por inversionistas del mundo entero, al bajar el valor de los créditos hipotecarios se deterioraron también los tÌtulos que éstos respaldaban. Ello produjo grandes pérdidas a los inversionistas que habÌan adquirido esos valores, no sólo como consecuencia del desplome de sus precios en el mercado secundario, sino también como producto de la demanda de reposición de garantías que les exigían los bancos que habían financiado su compra, y que tenían esos títulos como respaldo de sus préstamos.
Entre las instituciones que más se afectaron se encontraban algunos bancos de inversión que desde la segunda mitad de 2007 comenzaron a padecer severas pérdidas por tener una alta exposición a activos relacionados con los préstamos hipotecarios subprime, sucediendo lo mismo con otros inversionistas, como fondos de cobertura, bancos universales y comerciales de múltiples países e instituciones financieras relacionadas con grandes compañías, quienes tuvieron que liquidar buena parte de sus activos para hacer frente a los retiros que les hacían sus clientes, como los fondos de pensiones, o para reponer las garantías que les exigían los bancos que les habían financiado la adquisición de los golpeados valores. Ello contribuyó al desplome de los precios de las acciones, bonos y otros títulos y, en consecuencia, al hundimiento de las bolsas del mundo entero. Adicionalmente, la caída de las ventas, la práctica paralización del crédito y las necesidades crecientes de efectivo, se tradujeron en ventas compulsivas de activos e inventarios de un sinfín de corporaciones, contribuyendo ello a deprimir los precios de múltiples productos y a generar pérdidas cada vez mayores, que eventualmente podrían llevarlas a quiebra.
La desaceleración económica o la recesión que padecen las principales economías del mundo, incluyendo a grandes países emergentes como China, India, Brasil y Rusia, redujo notablemente la demanda de productos básicos, también conocidos como commodities, produciendo el colapso de sus precios. Ello, combinado con la reducción de las remesas familiares a los países emergentes y las crecientes salidas de capitales que estas naciones han sufrido, ha generado agudas depreciaciones de sus monedas y severas desaceleraciones de actividad productiva, o incluso recesiones de importancia, particularmente en las economÌas de la América Latina.
Un buen número de economistas no ha dudado en comparar la presente crisis con la Gran Depresión de los años 30, que siguió al estallido de la burbuja bursátil en octubre de 1929. Como bien lo describen economistas emblemáticos que han estudiado en profundidad este fenómeno, como John Kenneth Galbraith, Charles P. Kindleberger, Ben Bernanke, actual Presidente de la Reserva Federal de los EEUU y Paul R. Krugman, Premio Nobel de Economía 2008, después de la exuberante subida de precios de las acciones en el mercado norteamericano en la segunda mitad de los aÒos 20, las cuales eran ávidamente adquiridas con los créditos de la banca, vino el preámbulo del colapso con ventas nerviosas de títulos que deprimían el mercado bursátil, hasta que éste colapsó el 29 de octubre de 1929. Las llamadas de los bancos exigiendo a sus prestatarios la reposición de las garantías, forzaron a los endeudados inversionistas a vender compulsivamente los valores y otros activos, contribuyendo esto al derrumbe total de los mercados y a una caída generalizada de los precios.
Tiempo después surgió el convencimiento de que el dólar se devaluaría, al igual que otras monedas europeas, llevando esto a retiros masivos de fondos de los bancos para convertirlos por oro o por otros activos. Ello, combinado con una política monetaria muy restrictiva implantada por el banco central norteamericano -la Reserva Federal-, con el fin de proteger sus reservas de oro, en línea con la ortodoxia del sistema de patrón oro que entonces imperaba, elevó notablemente las tasas de interés, disparando la morosidad de la cartera del sistema financiero. El severo problema de liquidez que todo ello ocasionó hizo que para muchos bancos fuera cuestión vital la obtención de auxilios financieros. Sin embargo, la Reserva Federal, lejos de satisfacer esa necesidad, lo que hacía era restringir cada vez más la liquidez, condenando a la quiebra a muchas instituciones financieras. Como resultado, desapareció el crédito, bajó el consumo y la inversión, se paralizó la actividad productiva y se disparó el desempleo. Adicionalmente, se perdió la confianza en los bancos, produciéndose corridas masivas y, finalmente, colapsó el sistema financiero. Fenómenos muy parecidos se produjeron en Europa, dando esto como resultado la Gran Depresión de los años 30.
Si algo se aprendió de esa amarga experiencia es que en momentos de crisis, como las que hoy vivimos, los bancos centrales tienen que estar preparados para dar apoyo a las instituciones financieras que tengan problemas de liquidez, porque uno de los objetivos básicos que tiene que buscarse es que la banca siga funcionando y que no se paralice el crédito. Adicionalmente, y en línea con las recomendaciones del gran economista del Siglo XX, John Maynard Keynes, es menester estimular la demanda para que así no se paralice la actividad productiva, lo cual se logra a través de la aplicación de políticas de gasto público francamente expansivas con el fin de inyectar fondos a la economía, que estimulen el consumo y la producción.
Esto explica por qué hoy Ben Bernanke y los presidentes de otros bancos centrales del mundo industrializado propulsan políticas coordinadas de inyección de cuantiosos recursos para auxiliar a los bancos con problemas, que están severamente afectados por las elevadas pérdidas que han sufrido en los últimos trimestres, buscando con ello, no sólo evitar el colapso de estas instituciones financieras, sino también revivir la paralizada actividad crediticia. Adicionalmente, el nuevo presidente de los EEUU, Barack Obama, y los líderes de los países europeos proponen la aplicación de paquetes de ayuda de proporciones colosales con el fin de estimular la demanda y la producción de sus economÌas, creándose así nuevas fuentes de empleo. Parece que hoy renacen con fuerza las recomendaciones que Keynes planteara en forma revolucionaria a comienzos de los años 30, al punto de que muchos de los críticos a sus teorías hoy apoyan las iniciativas que están implementando los distintos gobiernos del mundo industrializado, muy en línea con lo propuesto por el genial economista inglés.
No obstante, aun cuando la implementación de estas políticas sea exitosa, el desempeño de las principales economías del mundo en el futuro inmediato estará signado por la adversidad, siendo muy probable que el año 2009 se caracterice por la recesión generalizada, por la restricción crediticia y por la reestructuración del sistema financiero mundial. Incluso, existe el temor de que el mundo industrializado padezca una situación de deflación, lo cual sería altamente inconveniente ya que ello prolongaría y profundizaría la crisis, pues al bajar los precios en forma sostenida y prolongada, la demanda se restringiría más y más ante la expectativa de que mañana todo costará menos que hoy. Eso, obviamente, tiene efectos muy negativos sobre la actividad productiva, ya que los mercados se achican en forma sostenida, profundizándose la recesión y aumentando el desempleo.
Si a esto agregamos que grandes economías emergentes, como China e India, experimentan desaceleraciones de importancia, es lógico esperar que en el futuro inmediato continúe la restricción generalizada de la demanda de materias primas. De allí que se prevea que después del colapso de los precios de esos productos básicos durante el segundo semestre de 2008, en el presente año los mismos se mantengan en niveles moderados, o aumenten modestamente.

Esa situación se reflejará de forma inexorable en nuestro país, ya que la condición rentista que ha caracterizado a la economía venezolana durante varias décadas se ha acentuado notablemente durante los últimos tiempos, haciendo que hoy más que nunca se dependa del comportamiento de una variable tan aleatoria y volátil, como el precio internacional de los hidrocarburos.

El notable y sostenido encarecimiento del petróleo de los años recientes le generó ingentes recursos adicionales a Venezuela, la mayor parte de los cuales fueron inyectados a la economía a través del gasto público, el cual creció con gran fuerza durante ese período, generando una expansión de la oferta monetaria que estimuló la demanda, en particular al consumo privado. Si bien el aparato productivo local reaccionó a esa expansión del mercado, el crecimiento de la oferta interna se rezagó al de la demanda, siendo necesario incrementar notablemente las importaciones. No obstante, la creciente presión de demanda, combinada con algunos problemas de desabastecimiento producidos, entre otras razones, por la imposición de rígidos controles de precios y por el acoso a la empresa privada, generaron presiones inflacionarias crecientes que se vieron agravadas por el notable encarecimiento de los productos básicos que se importaban.
El estallido de la crisis internacional y su posible evolución en el futuro previsible llevan a la conclusión de que nuestra economía se verá afectada por esa coyuntura adversa, ya que factores como la restricción del crédito, la caída del precio de los bonos de los países emergentes en los mercados internacionales, las menores posibilidades de exportación de productos no tradicionales, y otras calamidades afectarán nuestro desenvolvimiento económico. Pero, sin duda, será la caída abrupta de los precios petroleros la que mayores repercusiones tendrá, pudiendo identificarse tres áreas en las cuales se producirán los efectos negativos más directos y contundentes, ellas son las transacciones externas, las operaciones cambiarias y las finanzas públicas.
Repercusiones sobre las transacciones externas
Para comprender las implicaciones sobre las transacciones externas corrientes del país basta decir que el precio promedio de la cesta venezolana en las primeras siete semanas del presente año fue de US$ 36,30 por barril, que equivale a un 42% del precio promedio de 2008; es decir, los ingresos diarios que hoy percibimos por ventas petroleras son menos de las mitad de los del año precedente. De mantenerse esa situación en lo que resta de 2009, y suponiendo que los niveles de producción y exportación reportados por PDVSA son ciertos, las ventas externas de hidrocarburos del presente año equivaldrían a 70% de las importaciones de mercancías de 2008 estimadas por el Banco Central de Venezuela (BCV). La situación sería mucho más grave si damos por ciertos los volúmenes de producción de Venezuela reportados por la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), por la Agencia Internacional de Energía (AIE) y por otras fuentes extranjeras, según las cuales, a comienzos de este año sólo producíamos 2,35 MMBD de crudos. En ese caso, y de mantenerse los precios actuales durante el resto de este año, el valor de nuestras ventas externas de hidrocarburos de 2009 sería inferior al 50% de las importaciones de mercancías del año precedente. Incluso, si en los meses por venir los precios se recuperan y el promedio de la cesta venezolana para todo el año se ubica en torno a los US$ 45 por barril, la situación serÌa aún crítica, entre otras razones, porque aquella recuperación de los precios se debería en buena parte a los recortes de producción de los paÌses de la OPEP, que implicarían menores volúmenes de exportación para nuestro país.

De allí que se pueda concluir que en 2009 se buscará en forma prioritaria la reducción de las compras foráneas, como única vía para evitar la materialización de desequilibrios externos muy difíciles de manejar, dada la severa restricción del crédito en los mercados financieros mundiales. Ello, muy posiblemente se intentará lograr a través de restricciones cuantitativas a los volúmenes de importaciones, y de limitaciones en la cantidad de dólares preferenciales aprobados para la realización de las mismas. Es muy probable que se circunscriba la asignación de divisas oficiales a un reducido grupo de productos considerados como prioritarios, tales como alimentos básicos, medicinas, maquinarias y equipos, etc., y se pase el grueso de las compras externas al mercado paralelo, donde privará un tipo de cambio muy superior al oficial, particularmente si las autoridades insisten en no modificar el tipo de cambio controlado. Otra posibilidad es que se establezca un segundo tipo de cambio oficial, mucho mayor que el preferencial actual, pero inferior al libre, que sería el que privaría para la mayor parte de las importaciones. En cualquier caso, se estaría produciendo una devaluación de facto aun cuando no se modificare la tasa preferencial, ya que el tipo de cambio promedio al que se harían las compras foráneas sería muy superior al de 2008.
Repercusiones sobre el área cambiaria
En materia cambiaria puede decirse que múltiples experiencias pasadas llevan a concluir que en Venezuela existe una alta correlación entre el comportamiento de los precios petroleros y la evolución esperada del tipo de cambio. Cuando los precios bajan después de un período de bonanza, se exacerban las expectativas de devaluación ante el convencimiento de que se reducirá la disponibilidad de moneda extranjera. Ello lleva a la búsqueda de protección a través de la adquisición creciente de divisas antes de que éstas se encarezcan.
En circunstancias como esa, y bajo un régimen de restricciones cambiarias como el existente, los dólares preferenciales se hacen particularmente atractivos, redoblándose la avidez por adquirirlos de cualquier forma, incluso a través de prácticas ilícitas. Ello fuerza a las autoridades a restringir el acceso a los mismos a través de limitaciones cuantitativas y de la reducción de las operaciones que pueden ser hechas con ese tipo de divisas. Todo ello se traduce en un notable incremento de la demanda de moneda extranjera en el mercado paralelo, lo cual presiona el tipo de cambio libre, separándolo cada vez más de la tasa preferencial.
Ese proceso tiene importantes repercusiones inflacionarias, ya que los productores o importadores tienden a establecer sus precios en base a los costos esperados de reposición. Aun cuando un productor esté produciendo con materias primas importadas con dólares preferenciales, no establecerá el precio de su producto en base a ese costo subsidiado, pues no sabe si en el futuro seguirá teniendo acceso a las divisas oficiales, o se verá obligado a acudir al mercado paralelo para adquirirlas a una tasa cambiaria substancialmente mayor. Eso lo llevará a elevar sus precios, para asegurase de que una vez que tenga que reponer sus insumos, contará con los bolívares necesarios para seguir importándolos.

Repercusiones en el área fiscal

En cuanto a las repercusiones que pudiera acarrear el desplome de los precios petroleros en las finanzas públicas, hay que comenzar diciendo que el presupuesto del gobierno central para el año 2009 se basa en supuestos petroleros de precios y producción por demás optimistas que no se materializarán. De allí que sea lógico prever unos ingresos fiscales petroleros muy inferiores a los allí estimados, particularmente si se toman como válidos los estimados de producción de la OPEP y de la AIE, y se supone que Venezuela hará los recortes de producción acordados recientemente en el seno de la OPEP.
Esa situación, combinada con los problemas de flujo de caja de PDVSA y con las escasas posibilidades de obtener financiamiento internacional, limitará en gran medida la capacidad de la industria petrolera nacional de generar recursos para el fisco, y de continuar financiando programas sociales. De allí que no sea de extrañar que se busquen fuentes alternativas de ingresos a través del restablecimiento de algunos tributos, tales como el impuesto al débito bancario o a los activos empresariales, o se incrementen las tasas impositivas de otros como el impuesto al valor agregado.
La necesidad de contar con fuentes alternativas de ingreso cobra especial relevancia, dada la rigidez del gasto social y la severa restricción de crédito externo que hoy existe. En efecto, las posibilidades de buscar el equilibrio fiscal a través de la reducción de las erogaciones se ven limitadas por las dificultades de podar el gasto social; de allí que sea lógico prever que los recortes se producción en el grupo de desembolsos menos prioritarios para el gobierno, como son los de formación de capital. La exiguidad de financiamiento foráneo también contribuirá a crear la necesidad de aplicar mecanismos generadores de fondos, ya que las posibilidades de cubrir las necesidades de financiamiento gubernamental a través de endeudamiento externo serán mínimas, y en caso de lograrse sería a un costo exorbitantemente elevado, dado el alto nivel de riesgo-país que hoy tiene Venezuela.
Si bien es cierto que en la actualidad el sector público cuenta con recursos de importancia acumulados en distintos fondos, tanto en bolívares como en moneda extranjera, su cantidad no es suficiente para cubrir las brechas que se podrían generar en la balanza de pagos y en la ejecución presupuestaria. Si bien esos recursos dan un margen de acción, los mismos son limitados, por lo que su uso disipado llevaría a su rápido agotamiento. Ello incrementaría notablemente la vulnerabilidad de la economía, haciendo mucho más complejo y difícil el manejo de la crisis.

Finalmente, y con base a lo ya acontecido en el pasado, no sería de extrañar que se busque profundizar la utilización del Banco Central de Venezuela (BCV) como fuente de financiamiento de gasto público deficitario, pudiéndose llegar a realizar operaciones altamente inconvenientes, como la reventa a esa organización de parte de las reservas que ésta le ha transferido previamente al Fondo de Desarrollo Nacional "Fonden". En ese caso, se volverían a emitir bolívares por la nueva adquisición de dólares que previamente había comprado el instituto emisor, pudiendo incluso verse éste obligado a transferir nuevamente esas divisas al Fonden por producirse reservas internacionales “excedentes”. De hecho, se podría generar un proceso de reciclaje perverso de venta de dólares de Fonden al BCV, que luego vuelven al Fonden para ser revendidos al Banco Central. Esas serían prácticas muy peligrosas e inconvenientes, por las consecuencias inflacionarias que las mismas generan. De hecho, los procesos inflacionarios galopantes que sufrieron múltiples países latinoamericanos en décadas pasadas fueron, en buena medida, generados por el financiamiento de déficit fiscales recurrentes y crecientes por sus bancos centrales a través de la masiva creación de dinero inorgánico.
Otras consecuencias macroeconómicas de la crisis
La crisis internacional tendrá otras repercusiones de importancia sobre nuestra economía. Una de ellas, como ya se mencionó, es el repunte de la infación, debido a la conjunción de una serie de factores. Las restricciones a las importaciones, combinadas con la devaluación de la moneda, encarecerán los productos de origen externo, a lo que habría que agregar el fenómeno arriba explicado de establecimiento de los precios basados en los costos esperados de reposición. Adicionalmente, la posible aplicación de nuevos impuestos indirectos o el incremento de otros, asÌ como los problemas de escasez y desabastecimiento que muy probablemente se materialicen debido a las limitaciones sobre las importaciones y a las mayores restricciones y controles impuestos a los productores locales, también contribuirían a generar una mayor presión alcista sobre los precios. Sin embargo, algunos factores podrían mitigar la inflación de este año. Uno de ellos es el abaratamiento mundial de las materias primas a raíz de la crisis internacional, y el otro es la venta sostenida de divisas en el mercado paralelo por PDVSA o por otra entidad pública, pues ello, a pesar de ser una operación expresamente prohibida por la normativa cambiaria vigente, contribuiría a elevar la oferta de moneda extranjera en ese mercado, impidiendo la dislocación del tipo de cambio libre.

La demanda agregada interna, por su parte, experimentará cambios de importancia. Las restricciones sobre las finanzas gubernamentales harán que tanto el consumo como la inversión del sector público decrezcan, o experimenten una fuerte desaceleración durante 2009. A su vez, la demanda privada se moderará, siendo los gastos de formación de capital los que más decaigan, no sólo como consecuencia del menor nivel de actividad económica, sino también por los mayores controles y restricciones que ya se le están imponiendo al sector empresarial. El consumo privado, por su parte, también se podrá reducir debido a la caída del ingreso personal disponible real, a la restricción crediticia, a los mayores costos de financiamiento, y a las pérdidas patrimoniales generadas por la crisis internacional.


Consecuencias sectoriales de la crisis

Las menores ventas en el mercado local, y las limitadas posibilidades de exportación debido a la contracción de la demanda mundial y a los menores precios internacionales de los productos básicos, generarán situaciones difíciles a múltiples unidades productivas. Las restricciones de financiamiento, las mayores tasas de interés locales y el endurecimiento de condiciones impuestas por los proveedores de insumos tenderán a agravar la situación, particularmente la de aquellas empresas con obligaciones en moneda extranjera.
Adicionalmente, las mayores restricciones que se impondrán limitarán las posibilidades de obtener divisas, o incluso de poder adquirir insumos y productos en el exterior, dificultando notablemente las operaciones de múltiples firmas. A ello hay que agregar el recrudecimiento de los controles de precios y de producción que se acaban de anunciar, y las mayores limitaciones y restricciones en materia de relaciones laborales. Todo ello se traducirá en mayores costos, menor eficiencia y menguados resultados.
De allí la importancia de implementar acciones tendentes a protegerse contra esos riesgos, o aprovechar las oportunidades que también se presentan en esas épocas de dificultad. Así, es necesario buscar mecanismos de cobertura que den protección contra el riesgo cambiario, desarrollar alianzas con proveedores que aseguren el acceso a los insumos en el futuro, y en el caso de los productores de bienes de consumo masivo, desarrollar los productos orientados a los grandes mercados de bajo poder adquisitivo y contar con los sistemas de distribución requeridos para penetrarlos exitosamente, porque ese es el tipo de mercado que florece durante los períodos de crisis.
Un sector que podría verse particularmente afectado es el bancario, no porque haya sido golpeado por la crisis internacional, sino por el endurecimiento de las condiciones operativas a que se le ha sometido recientemente. El alto encaje requerido, la ampliación de la cartera subsidiada obligatoria (gavetas), la fijación de topes a las tasas de interés hasta ubicarlas en niveles negativos en términos reales, el retiro de depósitos del sector público, el retraso en la provisión de divisas oficiales y las restricciones al cobro de comisiones, han debilitado a múltiples instituciones financieras, particularmente de pequeño y mediano tamaño, haciéndolas mucho más vulnerables a posibles coyunturas adversas en el futuro próximo.
Consecuencias sociales de la crisis
El sombrío panorama económico que acabamos de describir tendrá implicaciones sociales de importancia. Las menores oportunidades de empleo, las limitaciones que experimentarán las remuneraciones salariales y el repunte inflacionario, se conjugarán para empeorar las condiciones de vida de la población, afectando particularmente a los más jóvenes, a quienes les será más difícil conseguir empleo u obtener remuneraciones atractivas.
Si algo han enseñado las crisis que se han vivido en Venezuela durante las últimas tres décadas, es el repunte de la pobreza que las mismas generan, fenómeno que en las actuales circunstancias podría verse agravado por las consecuencias de la crisis internacional. No obstante, Venezuela no estará tan expuesta a esas vicisitudes foráneas, como otros países de la región, en los que los fondos de pensiones de sus trabajadores han sufrido cuantiosas pérdidas, las remesas familiares han mermado substancialmente, o se han producido severas fugas de capitales, que antes habían sido invertidos en sus economías por inversionistas internacionales, pero que ahora se escapan debido a la necesidad que éstos tienen de liquidar sus activos.
Sin embargo, la errada política de ataque al sector productivo privado que ha contribuido a reducir dramáticamente la inversión, y el afán de substituir al aparato productivo tradicional por otro que ha fracasado en todas las economías donde se ha intentado implantar, contribuirá a agravar el problema de la pobreza en Venezuela. Ese flagelo sólo se podrá vencer efectivamente con la creación de fuentes de trabajo permanente y bien remunerado, y de una efectiva política de formación integral del recurso humano, que a su vez forme parte de un plan de desarrollo integral y sustentable, en el que a todos los miembros de la sociedad les toque jugar un papel importante. Los programas sociales, también conocidos en nuestro medio como “las misiones”, si bien son importantes pues mitigan la desgracia que padecen los más desposeídos, no solventan el grave problema de la pobreza. Aun cuando esas iniciativas dadivosas y clientelares dan cierto respiro a quienes menos tienen, generando, de paso, dividendos políticos de importancia, están muy lejos de ser el camino a seguir para vencer la pobreza y darle verdaderas y bien fundamentadas posibilidades de superación social a los millones de compatriotas más desposeídos, que agobiados por las calamidades y privaciones que a diario padecen, tienden a ver erróneamente esas iniciativas como las tablas de salvación que hay que defender y preservar a toda costa.
Señores académicos, amigos todos
Tiempos difíciles vivirá Venezuela en el futuro inmediato. Ahora más que nunca se requerirá sensatez en la estructuración e implementación de las políticas públicas, dejando a un lado las confrontaciones y el señalamiento de culpables de los males que aquejan al país, para buscar la optimación del uso de los escasos recursos con que se contará, así como la participación activa de todos los miembros de la sociedad para manejarse exitosamente en esos tiempos de turbulencia. Igualmente, es necesario que todos comprendan las penurias y limitaciones que se tendrán que afrontar, pero también la necesidad de buscar los mecanismos para minimizar las consecuencias negativas que generan esos períodos de estrechez, y saber identificar y explotar las oportunidades que las crisis también ofrecen.
En esos momentos borrascosos, generadores de ansiedad y angustia, es cuando mayor necesidad existe de orientación y guía. Al igual que el navegante errante, acosado por la tormenta, busca ansiosamente el faro que lo guíe a puerto seguro, nuestros compatriotas hoy están a la zaga de información y orientación para entender qué les espera y por qué, y disponer de una guía sobre qué hacer para manejarse lo más efectivamente posible con el fin de minimizar los riesgos y maximizar las oportunidades.
Nuestra Academia está llamada a jugar un papel importante en ese proceso de guía, educación y orientación, no sólo al venezolano común, sino también a las organizaciones, gremios, agrupaciones y demás conglomerados sociales, así como al sector gubernamental que hoy gerencia los destinos del Estado y del país en su conjunto. Estamos llamados a transformarnos en un centro de pensamiento y análisis, abriendo nuestras puertas a todos los que puedan hacer aportes de importancia, pues del debate e intercambio de ideas que tengamos es de donde saldrán recomendaciones y orientaciones que le plantearemos al paÌs para la consecución del mayor bienestar posible de sus habitantes.
El panorama sombrío que tenemos ante nosotros nos puede llevar a la desesperanza y al pesimismo, pero también tenemos que tener presente que la adversidad pasa, debiendo ser ésta aprovechada para crear las condiciones de un futuro mejor. Vale aquí recordar las ideas del genial científico Albert Einstein quien sostenía:
“La creatividad nace de la angustia como el día nace de la noche oscura. Es en la crisis que nace la inventiva, los descubrimientos y las grandes estrategias. (…) Hablar de crisis es promoverla y callar en la crisis es exaltar el conformismo. En vez de esto, trabajemos duro. Acabemos de una vez con la única crisis amenazadora, que es la tragedia de no querer luchar para superarla”.

Fuente: Globovision.com

viernes, 12 de junio de 2009

¿QUE PASA CON EL PAN?

Es definitivo, no me gustan los controles de precios por más que mi estimado profesor Maza me diga que cuando son concertados, pueden funcionar. Precisamente ahí comienza el error, esta medida de control de la inflación nunca es concertada. Es una medida de política que utilizan los gobiernos para congraciarse con los consumidores, por lo tanto los precios que se pacten siempre tenderán a beneficiar (en el corto plazo) al consumidor, nunca al productor.

Repito una vez más, cuando se establece un control de precio, lo normal es que una persona, que generalmente no tiene ningún conocimiento del sector fije un precio excesivamente bajo que hace imposible que un pequeño productor pueda continuar sus operaciones, con lo cual no tiene más remedio que bajar la santa maría. Lo que trae como consecuencia que haya menos productos en los anaqueles. El consumidor finamente se ve obligado a pagar el precio más alto que hay, “no conseguir el producto”.

Actualmente, en Venezuela hay claros ejemplos de lo anteriormente mencionado. Voy a referirme a uno de ellos y lo hago por dos simples razones: el producto me encanta y por lo tanto su comportamiento me afecta muy de cerca. El segundo porque cada día ese producto me cuesta más conseguirlo y estoy intrigado por saber que es lo que está pasando con el. Mi hipótesis inicial de trabajo es que la regulación de su precio de venta está afectando su producción. Me refiero al pan, producto que nunca debe faltar en mi casa. Para mi esposa y para mi, se hecho ya un ritual acompañar nuestra primera conversación del día con una buena taza de café y un buen trozo de pan el cual vamos sumergiendo en el oscuro líquido para deleite de nuestro paladar.

Intentaré analizar en tres entregas lo que está pasando en el sector panadero viéndolo con tres tipos de ojos: los del consumidor, los del productor y los del técnico, con lo cual pretendo obtener una visión, lo más completa posible, de lo que está pasando en la industria de la panificación y así comprobar o no la hipótesis planteada.

Como consumidor sólo puedo decir lo que veo, no puedo saber las razones de por qué suceden, pero por lo menos debería servir para iniciar la discusión. Como consumidor cuando se habla de la industria de la panificación, lo único que me viene a la mente, son las panaderías. Dios me ha dado la gracia de vivir en una etapa de la historia en la cual he sido testigo de grandes cambios y por lo tanto puedo comparar grandes contraste. Recuerdo las panaderías de mi natal parroquia San José en Caracas, establecimientos muy humildes con grandes cajones de madera donde se almacenaba el pan. No estoy claro si era producto de mi vista infantil, pero me daba la impresión de que las piezas de pan eran enormes y abundantes, y lo delicioso que era el pan dulce. Recuerdo como la gente humilde pedía recortes de pan duro, más baratos, los cuales eran ablandados para su consumo con el café, la leche o la sopa del almuerzo.
Recordar es vivir, dice un bolero, pero en verdad escribiendo estas líneas me llego el recuerdo de una gran Harvey, de una panadería que estaba cerca del Colegio La Salle T.H. Era una moto enorme con dos pequeños baúles, uno a cada lado en donde transportaba el pan, ya que las panaderías funcionaban en muchos casos como mayoristas, porqué existían unas especies de pequeños automercados, atendidos por un solo hombre, generalmente extranjero (el de mi zona ese llamaba Salvatore o Salvador) llamadas bodegas que también vendían el pan (esta descripción la hago en beneficio de las nuevas generaciones) Hablando como economista, diría que en esa época el negocio principal de una panadería era hacer pan. Inclusive recuerdo que en una de las cuadras cercanas al edificio en donde vivía prosperó una pastelería, no panadería, donde probé mis primeros pasteles y croissants. Tiempo más tarde fue que abrieron una panadería-pastelería.

Hoy día hemos sido testigo de de la transformación de las panaderías, ya su negocio no es el pan, es la alimentación, el desayuno o el almuerzo. Las panaderías se han transformado en lugares donde usted puede encontrar todo lo que necesite para un buen desayuno o merienda. Inclusive puede obtener la prensa diaria y aquellos vicios que acompañan a la comida, el café y los cigarrillos. ¿Qué pasó que cambió el objetivo del negocio? Cada vez es menor el espacio dedicado al pan. Hay algunos locales que he entrado, en donde se me ha dificultado identificar donde está ubicado.

Otra cuestión que se observa es la merma en la producción, ya se me está haciendo costumbre pasar por la panadería de la zona en donde vivo y preguntar ¿hay pan? O ¿cuánto falta para que esté listo?. Si la respuesta es la esperada, queda la segunda. ¿es canilla o campesino?. en realidad no soy el único, todos hacen lo mismo, ya parece un saludo en clave de una confraternidad. En muchos casos asumimos el costo de permanecer entre 20 y 30 minutos en el local esperando a que salga.

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Para finalizar, resumiendo, como consumidor estoy observando una transformación de los puntos de venta minoristas del pan, diversificando sus productos y limitando su producción de pan a pocas variantes. En la siguiente entrega les comentare sobre la conversación que tendré con Manuel, el panadero de mi urbanización para saber que se ve con los ojos del productor.



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INVITACION A CONFERENCIA



sábado, 6 de junio de 2009

NUEVO BLOG


Con el objetivo de promocionar nuestros valores, hombres y mujeres que han contribuid a formar el pensamiento económico Venezolano. Se ha creado este blog: PROTAGONISTAS EN LA ECONOMÍA VENEZOLANA, en donde usted encontrará la biografía de estos ilustres venezolanos.

jueves, 4 de junio de 2009

¿CUAL ES LA SOLUCIÓN?

En días recientes un vecino me comentaba de que las personas que escribimos en la prensa, nos dedicamos únicamente a criticar y no aportar soluciones. Le manifesté que por lo menos en mi caso yo trato dar algunas recomendaciones, pero para ser sinceros, nunca me he detenido, a pensar y tratar de conformar un conjunto coherente de medidas de política económica, que nos permitan salir de este atolladero, que no es más grave, porque se han obtenido ingresos extraordinarios por la venta de petróleo. Ingresos que han cubierto con un manto los desequilibrios existentes en la economía venezolana.

Antes de iniciar debo dejar muy claro que soy liberal, lo que condiciona mi pensamiento a ser congruente con cuatro principios básicos: la libertad individual, la Economía de mercado como el mejor sistema existente para la asignación de los recursos, la propiedad privada y la democracia representativa.

Lo primero que hay que hacer, sin lo cual lo demás sería inútil, es lo que llamo “zapatero a tus zapatos”, es decir, cada quién debe dedicarse a lo suyo, las diferentes instituciones y poderes del país deben de recuperar independencia y ejercer las funciones para las cuales fueron creadas. La Asamblea, a legislar, la contraloría a supervisar, el sistema de justicia a garantizar el Estado de Derecho y el ejecutivo, gobernar con sabiduría y eficiencia. Hay que construir instituciones sólidas e independientes, con lo cual se logra fortalecer la democracia.

El aparato de gobierno debe reducir su tamaño, por lo cual debe profundizarse la descentralización. La ciudadanía necesita que las decisiones se tomen, en la medida de lo posible, por organismos públicos que estén lo más cercano a ellos. Aquí debería juga papel fundamental la contraloría ciudadana. Las comunidades deben participar en la toma de decisiones sobre las obras de infraestructura que le afecten y posteriormente deben responsabilizarse por su cuidado. A la par de la reducción del tamaño se debe aumentar la calidad de los funcionarios públicos. Hay que rescatar la carrera del funcionario público, ofreciéndoles, estabilidad, buena remuneración, pero exigiéndoles altos niveles de eficiencia. Menos pero mejores, es la clave.

El Estado debe dejar la producción de bienes y servicios al sector privado, dedicándose a lo que le es propio, los bienes públicos, sobre todo el más importante de ellos, “la confianza”. El gran reto es la promoción de un sector productor privado, fuerte y eficiente que nos permita una intervención provechosa en el comercio exterior. El Estado debe reforzar su papel fiscalizador, no interventor. Debe realizar un gran esfuerzo fiscal, tendiente a lograr un equilibrio. En materia de impuestos, se debe bajar el porcentaje de IVA, y su recaudación debería ser para el Gobierno Estadal, el cual es el que cuenta con menores recursos.

Se debe crear un sistema justo y eficiente de transferencias directas a los sectores más necesitados. El otorgamiento de estas transferencias tiene que estar condicionado al cumplimiento de compromisos, por ejemplo, tiempo de permanencia de los hijos en la escuela. Hay que eliminar el comportamiento paternalista del Estado. Está demostrado que la gente valora algo más cuando se lo gana que cuando se lo regalan.

Es de extrema prioridad reformar la política educativa. La Educación es fundamental para la inserción de Venezuela en el mundo moderno, debemos garantizar calidad en vez de cantidad. Hay que reforzar la primaria donde se rescaten los valores.. Realizar una fuerte inversión en Investigación y Desarrollo fortaleciendo los cursos de postgrado, maestría y doctorado. Hay que dar prioridad a la educación técnica. Hay que retomar la “Beca Gran Mariscal de Ayacucho” y enviar a nuestros jóvenes a las mejores Universidades del Mundo.

Hay que realizar un gran pacto nacional para el desmontaje gradual del sistema de controles. En definitiva la tarea a seguir es la corrección gradual de los desequilibrios existentes en la economía y el fomento de un Estado más eficiente y moderno, donde se garantice la tenencia y el uso de la propiedad privada así como la construcción de un aparato productivo, en manos del sector privado, capaz de enfrentarse a la globalización .

Estas son solo algunas ideas, les dejo a las personas que aspiran a la presidencia la elaboración de un plan formal. La tarea no es fácil, pero es realizable. Hay que mirar a nuestro alrededor y ver lo que está pasando, hay países que están creciendo a un ritmo constante y lo que es más importante, desarrollándose ¿Qué están haciendo bien?. Los pueblos lo que exigen es eficiencia, no ideologías. Las discusiones filosóficas está bien para los salones de clase o la barra de una tasca, pero para gobernar lo que hace falta es “Gerencia Pública”, resolver los problemas.

Ahora espero que mi vecino Gustavo, cambie su opinión sobre los columnistas. Le doy la gracias porque me obligó a reflexionar sobre mis creencias y convicciones en materia económica.
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INVITACION







El fondo Editorial Núcleo de Economistas, Asociación Civil sin Fines de Lucro, tiene le placer de invitarle al bautizo del libro:
Promoción Ernesto Peltzer
50 Aniversario


Con textos de: Luis E.Marquez Cedeño
Marcos A. Sandoval y
Carmelo Paiva Palacios
Guaramato Parra, Narciso; Editor
DIA: martes 16 de junio de 2009

LUGAR: Colegio de Economistas del DC y Edo. Miranda. Ctro Profesional del Este. piso 3, Sabana Grande.

HORA: 5:00 pm

domingo, 24 de mayo de 2009

VENEZUELA SE DEBILITA CON RESPECTO AL EXTERIOR


Esta semana el Banco Central de Venezuela publicó las estadísticas de las variables macroeconómicas del país para el primer trimestre de 2009. En esta ocasión centraremos nuestro interés en los resultados de la balanza de pagos. Recordemos que este indicador refleja como ha sido nuestra relación comercial y financiera con el resto del mundo. El resultado registrado muestra un claro debilitamiento de nuestra economía con respecto a los demás países, el cual es consecuencia de un déficit en cuenta corriente por US$ 3.533 millones explicado fundamentalmente por un déficit en bienes por US$ 1.442 millones.

Decimos que se ha debilitado, porque como sabemos, el q ue gasta más de lo que gana ve comprometida su posición financiera. Las importaciones crecieron levemente (6%) a pesar de la caída de un 55% de las exportaciones petroleras con respecto al primer trimestre de 2008. En la página web del Instituto Nacional de Estadística (www.ine.gov.ve) podemos ver como estas importaciones estuvieron conformadas principalmente por material eléctrico (35% del total), productos químicos (12%) y bienes agrícola vegetal (11%). El resultado negativo en la cuenta corriente igualmente puede ser explicado por la continua apreciación del tipo de cambio, al seguir el tipo de cambio oficial anclado en 2,15 Bsf/US$, mientras que el Indice Nacional de Precios al Consumidor acumuló un incremento de 4,8% para el primer trimestre de 2009.

Los resultados también muestran un déficit de la cuenta de capital y financiera por US$ 10.522 millones. Un signo negativo en esta cuenta representa una salida de recursos monetarios al exterior, ya sea para el pago de la deuda externa o para incrementar los activos financieros que poseen los residentes de un país en el exterior. El déficit señalado anteriormente es explicado principalmente por un incremento de los activos externos (lo que usualmente se llama salida de capitales), tanto del sector público como del privado.

La situación anteriormente descrita es el equivalente al que usted en algún momento viaje a Curacao o Aruba y se dedique a comprar una gran cantidad de bienes importados, así no le alcance el sueldo y de paso aproveche de abrir una cuenta en dólares. Si no se endeuda ¿con que puede financiar este comportamiento? Por supuesto, utilizando sus ahorros. Durante el primer trimestre de este año las reservas internacionales del país disminuyeron en US$. 15.261 millones. La mayor caída reflejada en la serie publicada por el ente emisor que parte del año 1997. Hasta este momento la mayor caída registrada en las reservas era US$ 5.606 millones en el primer trimestre de 2007.

Para finales de marzo, la posición financiera internacional registra un saldo de activos externos de US$ 104.482 millones y US$ 105.837 millones del sector público y el sector privado respectivamente. Es decir, los venezolanos tiene fuera del país alrededor de 210 miles de millones de dólares ¿Qué pasaría si todas esas divisas regresaran al país?. Para finales del 2008, estos saldos eran de US$ 26.146 millones y US$ 23.905 millones, lo que indica que en lo que va de período revolucionario el sector público aumentó sus activos externos en 300% y el sector privado en 342%.

Como comenté inicialmente, la posición externa de Venezuela se ha debilitado por una continua transferencias de recursos al exterior o como lo diríamos en las aulas universitarias, financiando el desarrollo del resto del mundo.







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MUY PRONTO






Una publicación de Guaramato Parra & Asociados


Los más completos análisis sobre la economía venezolana, la situación política del país y lo último en gerencia, escrito por los mejores especialistas en la materia

sábado, 23 de mayo de 2009

LIBERTAD, EDUCACIÓN Y EMPRESA


Venezuela está pasando por uno de los momentos más difíciles de su historia. Muchos dirán que han existido situaciones más graves, pero resulta que estos son los que estamos viviendo, los que tenemos que enfrentar y comenzar a resolver. El proceso inflacionario sigue causando estragos mientras que los economistas nos encontramos debatiendo sobre el factor que lo genera y su posible solución. Algunos mantienen la tesis monetarista sobre el exceso de liquidez producto del financiamiento de un presupuesto público deficitario. Otros sostienen la tesis estructuralista, la cual expresa que factores estructurales inciden en que la oferta sea insuficiente para satisfacer la demanda de bienes y servicios.

Cada día me convenzo que en nuestro amado país, el proceso inflacionario es explicado por la tesis estructuralista. Vemos como diferentes medidas de política económica aplicada en los últimos años han afectando muy fuertemente el aparato productivo. Señalemos para que sirva de ejemplo, por lo menos tres de estas medidas. En primer lugar debemos mencionar el control de precios. Generalmente cuando se regula el precio de un bien, este es fijado normalmente por un individuo que desconoce el sector y establece un precio muy bajo desconociendo la estructura de costos, afectando a las empresas pequeñas que laboran con un costo promedio muy alto, y beneficia a las empresas grandes que por economías de escala producen con un costo promedio menor. La consecuencia es el cierre de las empresas pequeñas.

En segundo lugar debemos mencionar el anclaje del tipo de cambio. En el último quinquenio la inflación doméstica ha sido mayor que la externa, al mantener constante el tipo de cambio trae como consecuencia que los productos en el país sean más caros que en el exterior, lo cual estimula las importaciones y contrae las exportaciones. Consecuencia, el cierre de las empresas orientadas a las exportaciones.

En tercer lugar la política de importaciones masivas por parte del gobierno para su posterior venta a precios subsidiados ha sido una competencia directa y desleal con la industria nacional. Estas medidas más otras implementadas han generado una contracción del aparato productivo venezolano que se ve reflejado en inflación y escasez, la cual no ha sido mayor gracias a la capacidad importadora del gobierno.

Cada vez me convenzo de que la solución es la de estimular la oferta y apoyar la creación de nuevas empresas. No hay nada mejor para mantener el nivel de los precios, que el consumidor al llegar a un establecimiento encuentre los estantes llenos de productos y de una gran variedad de marcas.
Una política de oferta debe sustentarse en tres factores: libertad, educación y empresa. La libertad es necesaria para que surjan los emprendedores con la meta de construir sus sueños, libertad para poder identificar las necesidades de la población, libertad para errar, levantarse, errar nuevamente y volverse a levantar hasta lograr el éxito deseado. La educación y la preparación continua como generador del desarrollo personal. Estamos en la era del conocimiento, donde el factor productivo más importante es el ser humano y más específicamente su conocimiento. Los países que han experimentado las más altas tasas de crecimiento económico en los últimos años, son los que han realizado importantes inversiones en educación técnica, educación en aquellas carreras vitales para generar las nuevas tecnologías. Educación que permita a los individuos a interactuar en una economía globalizada.

Y finalmente se debe estimular a la empresa privada, enfatizando el desarrollo de las pequeñas y medianas empresas (PyMES), y generando programas que permitan al microempresario establecerse y desarrollarse. Muchos jugarán con estas tres palabras libertad, educación y empresa para formar la frase “educar para la libre empresa”, Este es el reto y la única solución que permitirá el crecimiento y desarrollo del país, Claro, partimos del supuesto de que el gobierno realiza una sana y correcta ejecución presupuestaria.

La fortaleza de un país está en función de la fortaleza de su sector productivo privado.
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NOVEDADES EDITORIALES



El fondo Editorial Núcleo de Economistas pone a la disposición de los interesados su tercer libro, el cual es un homenaje a la promoción de economistas de la UCV, "Ernesto Peltzer" en su 50 aniversario. El mismo contiene tres trabajos a cargo de los economistas: Luis Márquez Cedeño, Marcos Sandoval y Carmelo Paiva Palacios..
Precio Bsf. 25
Información y pedidos a través del correo: info@gpaconsultoría.com
o el telf. 0416.923.95.74

martes, 19 de mayo de 2009

ARTURO USLAR PIETRI PROTAGONISTA EN LA ECONOMIA VENEZOLANA


Amigos Invisibles, el pasado 16 de mayo, se conmemoró un aniversario más del nacimiento de Arturo Uslar Pietri, el gran humanista venezolano, quien en sus últimos años de vida fue considerado la conciencia moral del país. Para mi generación se hizo parte importante de nuestformación el saludo con que inicie este escrito, el cual con “La primavera de Vivaldi”, como telón de fondo, era el comienzo de la gran aventura del saber, algo mucho más modesto, pero efectivo, de lo que hoy son los canales de TV, Discovery ,National Geographic y History Channel. A los 103 años del nacimiento de Arturo Uslar Pietri, les presento mi modesto homenaje

El escritor norteamericano Charles Van Doren define a un hombre o mujer renacentista como una persona de muchos logros y talentos. Un hombre que no es ni un experto ni especialista, pero sabe algo más que un poco de “todo” en lugar de saberlo “todo” sobre una pequeña parte del espectro total del conocimiento moderno.

Aunque la velocidad de generación de nuevos conocimientos que presenta actualmente la humanidad hace imposible encontrar a un “hombre renacentista”, existen algunos individuos muy cercanos a este concepto. Venezuela tuvo el privilegio durante casi todo el siglo XX, de tener entre sus hijos a un hombre renacentista. Para la gran mayoría de venezolanos este hombre es indudablemente Arturo Uslar Pietri, de quien su amigo de toda la vida y valor de las letras venezolanas, Miguel Otero Silva, manifestó: “Arturo Uslar Pietri es la inteligencia mejor organizada y mejor amueblada del siglo XX”

Al momento de su muerte, Arturo Uslar Pietri pertenecía a la Academia de Ciencias Políticas y Sociales, a la Academia Nacional de la Historia, a la Academia Venezolana de la Lengua y la Academia Nacional de Ciencias Económicas. Como podemos ver sabía un poco más que algo.

Reseñar casi 95 años de prolífica vida en tan corto espacio es una tarea casi imposible, nació en caracas un 16 de mayo de 1906 y murió en la misma ciudad el 25 de febrero del 2001. En tan longeva existencia, entre otras cosas, logró:

• Ser uno de los principales escritores del país, con 7 novelas en su haber, 5 libros de cuentos, 31 libros de ensayo, 6 de crónicas de viaje, 2 libros de poesía y 2 obras de teatro. Obra en conjunto que le permitió ser reconocido en dos ocasiones el premio nacional de literatura, recibir el premio Príncipe de Asturias de las Letras, uno de los más importantes reconocimientos de habla hispana.
• Ser funcionario público, ejerciendo como:
- Presidente de la corte Suprema de Justicia del Estado Aragua (1934).
- Jefe de la Sección de Economía del Ministerio de Hacienda (1936).
- Director de Información de la Cancillería (1936).
- Director del instituto de Inmigración y de colonización (1939).
- Ministro de Educación (1939).
- Secretario General a la Presidencia.(1941).
- Ministro de Relaciones Interiores (1945).
• Ser Candidato presidencial.
• Senador de la República de Venezuela.
• Profesor de Literatura venezolana en la Universidad de Columbia. (1946)
• Profesor de las cátedras de Literatura venezolana en la facultad de Filosofía y Letras y de Economía en la facultad de Derecho de la UCV.
• Publicista en ARS Publicidad.
• Articulista por muchos años en distintos medios de información impresa, su columna “Pizarrón” se mantuvo con algunos lapsos de interrupción, por 50 años, en el periódico “EL NACIONAL”, del cual fue su director (1969-1974)
• Revolucionar el concepto de Televisión Cultural con su programa “Valores Humanos”, el cual se transmitió por más de tres décadas.
• Ser embajador de Venezuela ante la UNESCO (1975-1979).

Isbelia Sequera Tamayo, individuo de número de la Academia Nacional de Ciencias económicas y su amiga Personal nos comenta: “Arturo Uslar Pietri también es pionero en otros campos. En la literatura abre el espacio para la novela histórica con sus Lanzas coloradas y junto a sus seis novelas más como Oficio de difuntos, la isla de Robinson y la Visita en el tiempo, entre otras, obtiene los más preciados galardones de la narrativa mundial. Con Barrabas y otros cuentos quiebra los moldes tradicionales. Y, también percibe el sentido del realismo mágico en la literatura latinoamericana. Como ensayista. Como ensayista abarca con gran profundidad y sabiduría los principales aspectos del acontecer humano. Como divulgador del conocimiento no hay otro igual. Sus Valores humanos en la televisión, y su Pizarrón en la prensa así lo atestiguan. Como Político presenta al país una opción de gobernabilidad sustentada en el Humanismo democrático”.

Es, asimismo el hombre de carne y hueso que vivió su entorno familiar, con su noble esposa Isabel y sus dos hijos, en un ambiente de amor, comprensión, felicidad y paz”.

Es digno de admirar como una persona puede hacer tantas cosas en la vida y hacerlas todas bien. Refiriéndose a lo realizado a lo largo de su vida Arturo Uslar Pietri especifica: “Yo no soy un producto de ningún plan, de ningún proyecto que concibiera hasta ahora. Fui un producto de mi manera de ser, de mi manera de entender y sentir, de mi noción de lo que era el país. Toda mi vida me he valido de todos los medios, por ejemplo, la labor que yo hice con la televisión no la ha hecho nadie en Hispanoamérica, divulgando conocimientos de una forma sencilla y directa.”

El primer contacto de Arturo Uslar Pietri con el mundo económico se ubica en el año 1936 cuando el Dr. Alberto Adriani lo invita a ser el jefe de la sección de economía del Ministerio de Hacienda, pero su contribución a la ciencia económica se ubica fundamentalmente en dos áreas: sus artículos periodísticos y la educación universitaria.

El 14 de julio de 1936, en el diario “Ahora”, aparece una editorial escrito por Arturo Uslar Pietri y titulado “Sembrar el petróleo”, en el cual el autor señala su inquietud por el carácter rentista de la industria petrolera venezolana: “Urge crear sólidamente en Venezuela una economía reproductiva y progresiva. Urge aprovechar la riqueza transitoria de la actual economía destructiva para crear las bases sanas, amplias y coordinadas de esa futura economía progresiva que será nuestra verdadera acta de independencia. Es menester sacar la mayor renta de las minas para invertirla totalmente en ayuda, facilidades y estímulo a la agricultura, la cría y las industrias nacionales. Que en lugar de ser el petróleo una maldición que haya de convertirnos en un pueblo parásito e inútil, sea la afortunada coyuntura que permita con su súbita riqueza acelerar y fortificar la evolución productora el pueblo venezolano en condiciones excepcionales”.

Han pasado mas de 70 años y todavía la frase marca el ritmo de discusión sobre el futuro de la industria petrolera Venezolana. El Dr. Silva Michelena indica que “En Venezuela la famosa frase de Uslar Pietri sembrar el petróleo, lanzada como lema en 1936, ha visto transcurrir setenta años sin que se haya tenido claridad sobre el verdadero carácter de esa siembra. No se trata de repartir a todo el mundo el petróleo, no se trata de hacer demagogia, no se trata de proclamar que el petróleo va directamente al pueblo. Se trata de comprender que Venezuela, como país petrolero, debe asumir plenamente esta circunstancia natural, y buscar activamente la integración productiva y no rentística de la industria a la economía mundial”

Los Profesores Baptista y Mommer nos explican el significado inicial que tuvo esta frase para el Dr. Uslar Pietri: “Con una visión reminiscente de la concepción fisiocrática del mundo económico, caracterizaba allí a la agricultura como economía reproductiva y progresiva, en tanto que designaban a la minería como economía destructiva y por consiguiente, efímera.”

Pero dejemos al propio Uslar Pietri que sea quien nos explique cuál es el significado de la frase: “El tema central de la política económica venezolana puede sintetizar en esta consigna perentoria: Sembrar el petróleo. Es decir, no abandonarnos a la poderosa corriente unilateral que constituye la industria petrolera, sino por el contrario, canalizarla, dirigirla, aprovecharla, para que con su fuerza y riqueza anime y movilice todas las actividades económicas del país”.

Roberto Briceño León nos muestra una visión más completa de la evolución a de esta frase, que ha originado concepciones muy particulares de lo que debería ser la economía venezolana: “Esta frase ha tenido sin embargo dos diferentes acepciones: una es sembrar el petróleo en la industria; y, la otra, sembrarlo en la gente. La siembra en industrialización se la concibe como un medio para crear empleos y “desarrollar” al país. Esto se ha manifestado de maneras distintas: una es la construcción de obras públicas, y la otra el proceso de substitución de importaciones. En la práctica ello ha significado la ceración de un mercado de empleo más diverso y, en consecuencia, la aparición o refuerzo de ciertos grupos sociales …”

En los últimos años se ha iniciado un proceso de revisión de la frase Uslariana, de cómo debe interpretarse o redefinirse, para así justificar un nuevo enfoque del papel del petróleo en la economía venezolana. Al respecto el Dr. Asdrúbal Baptista nos comenta: “En lo relativo a las nuevas prácticas, por su parte, lo sobresaliente es el intento de redefinición del viejo y sobado lema “sembrar el petróleo”. El ámbito de significación de la frase, sólo local y económico como lo ha sido, se le quiere ahora desbordar para cubrir también lo internacional y lo político.”

Arturo Uslar Pietri fue profesor jubilado, en el año 1937 se desempeñaba como profesor de la Cátedra de Economía Política en la Facultad de Derecho de la Universidad Central de Venezuela y publica lo que puede considerarse el primer texto de economía adaptado a la realidad Venezolana. “Sumario de Economía Venezolana, para alivio de los estudiantes”, el cual no era en realidad un libro de texto tal cual se concibe en la actualidad. Era una mezcla de Informe económico, libro de geografía e Historia económica. La Dra. Isbelia Sequera Tamayo quien utilizó el libro en su época de estudiante, lo describe de la siguiente forma: […] No es un libro fácil, va mucho más allá de su condición de alivio a los estudiantes, o para cumplir una exigencia académica. No, es mucho más que eso. Es un libro que aporta al país un haz de informaciones, de análisis, de reflexiones y de alternativas que tiene planteado en su destino […] Es, en síntesis un libro lúcido, un libro en el cual se cuantifica con muy poca emosión, con gran frialdad y objetividad científica las diferentes situaciones de carácter económico-político que vive Venezuela a lo largo del tiempo, enmarcadas en el medio físico y Social.”


Arturo Uslar Pietri alega que la razón que le motivo a escribir el libro era la inexistencia de un texto adecuado a la idiosincrasia del venezolano, en el prólogo de la primera edición de libro. AUP, nos comenta al respecto: ”Estos apuntes, en su primera versión, fueron hijos de la necesidad […] Los textos usuales eran extranjeros y cuando hablaban de experiencias monetarias se referían siempre al dólar o al franco sin que por ninguna parte asomara un atisbo siquiera de los complejos fenómenos que determinan el valor del Bolívar en el mercado de cambio como tampoco se encontraba noticia alguna sobre nuestra situación demográfica, sobre los problemas de nuestra producción, ningún análisis de una política económica nacional, ni una brizna siquiera de nuestros campos, ni una vaharada del sudor de nuestros hombres […]
Visionario de una realidad todavía vigente, hoy nuestros estudiantes de economía siguen estudiando básicamente con libros extranjeros, alejados totalmente de nuestra realidad como país monoproductor, como país petrolero.

A pesar de la significativo de que uno de los mejores escritores de habla hispana haya contribuido con la literatura económica, el principal aporte de Uslar Pietri a los estudios de economía en Venezuela, se ubica cuando, en el año 1936, junto a los Doctores: José Joaquín González Gorrondona, Tito Gutiérrez Alfaro y José Manuel Hernández Ron, funda la Escuela Libre de Ciencias Económicas y sociales de la UCV, adscrito a la Facultad de Derecho y precursora de la actual Facultad de Ciencias Económicas y Sociales.


En el futuro las nuevas generaciones de venezolanos recordarán a Arturo Uslar Pietri como un gran novelista y cuentista, como un gran intelectual pero serán pocos los que lo recuerden como un hombre que fue fundamental para el inicio de los estudios de la economía en Venezuela, ganándose con mérito propio el ser reconocido como un protagonista en la economía venezola




































jueves, 14 de mayo de 2009

Ante la situación económica nacional

La economía venezolana viene padeciendo de alta y creciente inflación, lo cual es un problema que ya se vuelve crítico para la economía venezolana y especialmente para las familias de menores ingresos. La inflación ha tomado fuerza en nuestro ambiente no obstante la vigencia de un régimen de controles de cambio y de precios, y el sostenimiento de un tipo de cambio fijo e invariable desde comienzos de 2005. Las políticas económicas del gobierno, fundamentadas desde 2003 en controles de variada naturaleza, represión económica y vulneración de los principios constitucionales de libertad económica y derecho de propiedad, han generado graves distorsiones en los patrones de producción y consumo. El deterioro de la producción agrícola, la escasa inversión en nueva capacidad productiva industrial y agrícola; la corrupción generalizada, tanto en la administración de los controles como en el funcionamiento ordinario del Estado, que persistentemente se señala en los medios; el estancamiento de la producción petrolera, el colapso de las empresas básicas de Guayana y la insolvencia de las empresas financieras públicas, son todos síntomas de problemas económicos graves, que se han manifestado con mayor virulencia desde que los precios del petróleo iniciaron su drástica declinación en el tercer trimestre de 2008.

En éste contexto, el gobierno presentó un Plan Anticrisis el 21 de marzo de 2009. Las medidas que lo componen se corresponden con una equivocada interpretación fiscalista de la naturaleza de los desequilibrios, además de atribuirlos a supuestas perversiones del mercado y del sistema capitalista, y a conductas desviadas de los paradigmas que se corresponden con el llamado “Socialismo del Siglo XXI”. Esa interpretación conduce a prescripciones de política ajenas a las causas que provocan los desajustes. Entre las causas reales se inscriben las propias políticas del Estado, las cuales se retroalimentan en respuesta a su ineficacia, enfatizando así su signo distorsionador. La conducción de los asuntos públicos se resume, a gran escala, en un proceso de cambios económicos e institucionales improvisado, cuyo elemento más destacado es la creciente intervención del Estado en la economía como ente regulador, pero también como un productor, altamente ineficiente, de bienes y servicios, devenido en esa condición a través de un proceso errático de expropiaciones y compras coactivas de empresas privadas.

Esta circunstancia, unida a la debilidad de la producción nacional, ha exigido un flujo creciente e insostenible de importaciones, y al desbordamiento del gasto público, lo cual ha exacerbado la dependencia de la actividad petrolera, precisamente cuando se ha revertido el ritmo creciente de los precios internacionales de los hidrocarburos. La severa crisis económica global, intensificada a partir del tercer trimestre de 2008, ha contribuido a agravar el cuadro económico nacional, pero en modo alguno puede ser invocada como la causa originaria de los trastornos que afectan a los venezolanos.

El deterioro institucional

Según la Constitución de 1999, la República es un Estado democrático y social de derecho y de justicia, organizado en forma Federal con fundamento en el principio de la descentralización. Se preservan en esa Constitución, en general, los derechos civiles, políticos y económicos que ya venían del ordenamiento constitucional precedente. Entre los principios que acoge la Constitución económica se encuentran el de libertad económica y el derecho a la propiedad, limitados solamente en los términos que fijen la Constitución y la ley en función del interés colectivo. La expropiación sólo procede por causa de utilidad pública y social, mediante sentencia firme y mediando el justo pago de indemnización. Estos principios han sido consistentemente vulnerados por el Ejecutivo, con la anuencia y el respaldo de los restantes poderes públicos. Se confiere, además, rango constitucional a la coordinación de políticas macroeconómicas y se consagra, aunque con deficiencias, la autonomía del Banco Central de Venezuela. Estos principios, de aceptación universal, no encuentran correlato en la práctica y, por el contrario, la pérdida de la autonomía del Banco Central, en la ley y en los actos, lo inhabilita para el cumplimiento de sus funciones y diluye la pertinencia de la coordinación interinstitucional.

En agosto de 2007, con el expreso propósito de construir una economía y un Estado Socialista, en abierta violación a lo dispuesto en la Constitución de 1999, el Presidente promovió, mediante un referéndum, la aprobación de un proyecto de reforma constitucional que permitiría su reelección indefinida, introduciría nuevos conceptos de propiedad de los medios de producción, con el consiguiente debilitamiento del régimen de propiedad privada, y definiría una nueva “Geometría del Poder”, según la cual, se anularía la descentralización y se concentraría un poder omnímodo en el Presidente de la República. Todo ello con el objeto de imponer un sistema de planificación central de la economía y el sometimiento y control de los niveles de gobierno de elección popular, es decir, gobernaciones y alcaldías. Aunque el proyecto fue rechazado por 51% de los votantes, la Asamblea Nacional aprobó, a fines de 2007, el Primer Plan Socialista de la Nación (2007-2013) y en julio de 2008 el Presidente aprobó 26 decretos-leyes compatibles con la reforma derrotada en la consulta.

El desconocimiento de mandatos constitucionales no comenzó en 2007. En julio de 2005 se modificó la Ley del BCV para obligarle a transferir (es decir, entregar sin pago alguno) US $ 6 millardos de las reservas internacionales al Fondo de Desarrollo Nacional (FONDEN), destinado a cubrir parte del gasto público. Aunque esa debió haber sido la única entrega conforme a la ley, el BCV ha transferido a ese Fondo más de US$ 30.000 millones desde entonces, en virtud de la aplicación de un concepto difuso y arbitrario, cual es, la transferencia de aquella porción de las reservas internacionales que exceda al nivel que se aprecie como adecuado. Como consecuencia de esta nociva práctica, se han exacerbado las causas monetarias de la inflación y, con base en principios contables propios de la banca central, puede afirmarse que el patrimonio del BCV es hoy negativo.

En un sentido más general, se ha intensificado la utilización de las instituciones democráticas con propósitos de retaliación y como medio para neutralizar la oposición política al régimen, por vía de procesos judiciales espurios, mediante la inhabilitación de personas con indiscutible respaldo popular, y para desconocer y anular la voluntad expresada a través del voto en las elecciones regionales.

Las políticas económicas

Desde la aplicación de las medidas de recorte del gasto público en 1999, como consecuencia de la merma en los ingresos petroleros, pasando por las políticas derivadas de la turbulencia política interna y los ataques terroristas a EE UU en los primeros años del siglo y, luego, por una fase de intensa expansión del gasto público en correspondencia con los altos precios del petróleo registrados, fundamentalmente, a partir del año 2008, el país enfrenta, de nuevo, una sensible reducción tanto en los precios como en la producción de hidrocarburos, que ha determinado una mayor presión tributaria y la intención de reducir drásticamente el gasto público. Desde la perspectiva de la política fiscal, la respuesta a los vaivenes del mercado petrolero ha sido la de adaptarse a los cambios, elevando o reduciendo las contribuciones y el gasto público, según el caso. En Venezuela se carece de los mecanismos estabilizadores que reclama su condición de país petrolero y, de hecho, los recursos que existían en el entonces llamado Fondo de Estabilización Macroeconómica, fueron consumidos en dos años. Desde el punto de vista cambiario, persiste la política de sustentar la lucha contra la inflación en la relativa estabilidad del tipo de cambio –como fue el caso hasta 2003– y en los controles administrativos con un tipo de cambio fijo, a partir de ese año.

La conducta fiscal del gobierno ha inducido un patrón de inestabilidad económica que repercute en la producción, el consumo, la inversión y el empleo productivo, y de allí que ha comprometido las posibilidades de desarrollo integral que anunciaba la favorable circunstancia petrolera mantenida por cerca de una década. Así, el aumento en el gasto público que se correspondía con la bonanza petrolera, estimuló la demanda de consumo, con la consecuente repercusión en el crecimiento de la actividad económica no petrolera, principalmente en los sectores financiero, de comunicaciones, construcción y comercio, no tanto así en la manufactura y la agricultura. La abundancia de divisas favoreció un rápido y marcado aumento de las importaciones, que en 2008 alcanzaron US $ 48.095, es decir, 55% de las exportaciones petroleras de ese año. Y, sin embargo, el desequilibrio de los mercados y la incapacidad de la política monetaria del Banco Central, contribuyeron a crear intensas presiones sobre los precios de los bienes, especialmente los de primera necesidad. El gobierno ha enfrentado estas presiones con controles de precios, de cambio y una penetrante represión sobre el aparato productivo privado, cada vez que supone conductas alejadas de sus propios parámetros, los cuales resultan ajenos por completo a las realidades de la economía y de los mercados. Por ello, desde fines de 1998 hasta fines de 2008, el Índice de Precios para Caracas ha crecido 556%. La improvisación ha sido un rasgo consistente de las políticas del Estado. En 2007, por ejemplo, mientras aplicaba la reconversión monetaria, el gobierno presentó un Plan Antiinflacionario, que incluía emisiones de bonos en divisas, la reducción de la alícuota del IVA, ampliación del crédito al sector agrícola y una ley especial contra el acaparamiento, la especulación y el boicot. El corolario de estas medidas fue una aguda escasez de bienes básicos y elevadas tasas de inflación de 22,5% y 31,9% en 2007 y 2008, respectivamente.

El gobierno ha podido hacer mucho más por contener la inflación en beneficio de los sectores de menores ingresos, pues ha dispuesto de ingentes recursos para asegurar el crecimiento de fuentes permanentes de trabajo y mejorar la calidad de vida de los venezolanos. Pero es que no existe coherencia en las políticas que aplica, ya que la contraparte de un gasto abultado, con transferencias sociales que conceden dividendos políticos en el corto plazo, ha sido la pérdida de poder adquisitivo de los salarios, un deterioro sostenido en la cantidad y calidad de los servicios públicos, inseguridad e incertidumbre, en cuanto a la capacidad del Estado para enfrentar la crisis que se avecina y en cuanto a la propia integridad de bienes y personas en razón del avance de la violencia de carácter principalmente urbano.
Del Plan Anticrisis de marzo 2009 y otros planes por venir

El precio promedio del barril del petróleo venezolano fue de US$ 86,8 en 2008, por lo que una reducción estimada hasta US$ 40 para 2009, en el contexto de los serios problemas económicos acumulados, representa un impacto de magnitud considerable en el orden económico y social, y de allí, en la gobernabilidad del país. Sin embargo, la situación pudo haber sido distinta si hubiese prevalecido un mínimo de sensatez y de orden en la conducción de los asuntos públicos. Al tomar en cuenta el precio promedio del petróleo que ha prevalecido desde 2004, el gobierno podría disponer hoy de elevados ahorros en el fondo de estabilización que contribuyeran a suavizar los efectos de la caída del ingreso petrolero. Más aún así, si hubiese adoptado una política racional de producción y de comercialización, preservando el interés nacional por encima del interés geopolítico circunstancial. Pero no es ese el caso. En respuesta a su imprevisión, el gobierno puso en marcha un Plan Anticrisis improvisado e incompleto, según el cual, reducirá el gasto presupuestado para 2009 en una proporción tal, que implicaría disminuir el gasto fiscal efectivo en términos reales en más de 30%; incrementó la alícuota del IVA –después de haberla reducido– y, por lo que hoy se conoce, endeudará a la República y a PDVSA por más de US$ 15.000 millones, con lo cual la deuda pública total de ambas entidades podría alcanzar a US $ 75.000 millones al cierre de 2009. Además, el gobierno está aplicando severas restricciones a la entrega de divisas a través de CADIVI, está excluyendo bienes de la lista favorecida con divisas preferenciales, y PDVSA ha intervenido en el mercado de permutas contrariando la ley, no obstante lo cual, el tipo de cambio en ese mercado es superior en más de 200 por ciento al tipo de cambio oficial.

La crisis encuentra a Venezuela con una dependencia casi total del ingreso petrolero, con una empresa petrolera estatal sensiblemente deteriorada en su capacidad gerencial, operativa y financiera, y con un aparato productivo privado que ha sido premeditadamente asfixiado. A ello se agrega el avance del proceso de deterioro institucional, pues los poderes públicos son cada vez más parciales y dependientes del Ejecutivo; el BCV financia el gasto público con las reservas internacionales que deberían respaldar la liquidez monetaria, y relaja su política monetaria para permitir el endeudamiento del gobierno; las cuentas públicas no reflejan transparencia y se han intensificado los alegatos de corrupción, amparada por la impunidad. En este estado de cosas, continuará acentuándose el deterioro económico, social e institucional que afecta a los venezolanos, como consecuencia directa de las políticas en aplicación y por aplicar por parte del gobierno venezolano y del clima de desasosiego que vive el país.

El paquete de medidas de marzo 2009, resulta esencialmente fiscalista, insuficiente, desarticulado y carece de la consistencia mínima para proveer crecimiento y estabilidad económica a Venezuela. Es por ello que no logrará atenuar las presiones inflacionarias, ni la caída del salario real. Sus secuelas serán percibidas por la población en forma más evidente a través del alza de los precios de los alimentos y de otros bienes y servicios, y de la erosión del valor de compra de las transferencias sociales. La escasez de productos nacionales y la inevitable reducción de las importaciones; la paralización de empresas privadas por falta de insumos y la interrupción de obras por falta de pago a contratistas y proveedores del Estado, en especial en los casos de PDVSA y las empresas básicas de Guayana; así como la menor actividad económica en la cadena de empresas relacionadas, generará un creciente desempleo y un proceso continuo de empobrecimiento. Algunos creen que éste cuadro se resolvería automáticamente con sólo elevarse el precio de petróleo. No comprenden la magnitud del daño estructural causado a la economía venezolana. Tampoco consideran la desviación de esfuerzos y de recursos desde las áreas productivas de mayor impacto económico hacia aquellas que se favorecen de las distorsiones generadas por las políticas públicas, entre ellas, la marcada apreciación cambiaria.
Queremos advertir al país sobre este grave cuadro económico, social e institucional, no con el propósito de acentuar la ansiedad que prevalece entre los venezolanos, sino para resaltar el hecho de que los desequilibrios y distorsiones que se vienen conformando en los últimos años, tendrán impactos negativos de importancia sobre la vida de los venezolanos debido a los graves errores de interpretación de la realidad nacional y de diseño y ejecución de las políticas que se llevan a cabo bajo la presente gestión gubernamental.
www.pensarenvenezuela.org.ve

Caracas, martes 12 de mayo de 2009

SARY LEVY
DOMINGO MAZA ZAVALA
PEDRO PALMA
HECTOR SILVA MICHELENA
HECTOR MALAVE MATA
HUMBERTO GARCIA LARRALDE
CARLOS HERNANDEZ DELFINO
ISAAC MENCIA
FRANCISCO FARACO
JOSE GUERRA
ORLANDO OCHOA
VICTOR OLIVO
LUIS CARLOS PALACIOS
TEODORO PETKOFF
RONALD BALZA
JESUS CASIQUE
ALCIDES VILLALBA
WILLIAM CAMACARO

domingo, 10 de mayo de 2009

ALGO HICIMOS MAL

HOY ME APARTO  DEL OBJETIVO PRINCIPAL  DE ESTE BLOG, PERO ME PARECE MUY IMPORTANTE ESTE SUPUESTO DISCURSO DE OSCAR  ARIAS QUE LEGÓ A Mi CORREO. COMPARTO Y SUSCRIBO LO QUE ALLÍ SE DICE. SOLO ESPERO QUE LAS PERSONAS QUE ESTAN APOYANDO ESTE  DESASTRE QUE ESTA SUCEDIENDO EN VENEZUELA POR  FIN ENTIENDAN QUE EL MUNDO HA CAMBIADO Y HAY QUE AVANZAR Y QUE  LA FORMACION DE RIQUEZA DEPENDE ENTERAMENTE DE NOSOTROS

Palabras del presidente Óscar Arias en la Cumbre de las Américas 

Trinidad y Tobago

18 de abril del 2009

 

Tengo la impresión de que cada vez que los países caribeños ylatinoamericanos se reúnen con el presidente de los Estados Unidos deAmérica, es para pedirle cosas o para reclamarle cosas. Casi siempre, es para culpar a Estados Unidos de nuestros males pasados, presentes y futuros.

No creo que eso sea del todo justo. No podemos olvidar que América Latina tuvo universidades antes de que Estados Unidos creara Harvard y William & Mary, que son las primeras universidades de ese país. No podemos olvidar que en este continente, como en el mundo entero, por lo menos hasta 1750 todos los americanos eran más o menos iguales: todos eran pobres.

 Cuando aparece la Revolución Industrial en Inglaterra, otros países se montan en ese vagón: Alemania, Francia, Estados Unidos, Canadá, Australia, Nueva Zelanda… y así la Revolución Industrial pasó por América Latina como un cometa, y no nos dimos cuenta. Ciertamente perdimos la oportunidad.

 También hay una diferencia muy grande. Leyendo la historia de América Latina, comparada con la historia de Estados Unidos, uno comprende que Latinoamérica no tuvo un John Winthrop español, ni portugués, que viniera con la Biblia en su mano dispuesto a construir “una Ciudad sobre una Colina”, una ciudad que brillara, como fue la pretensión de los peregrinos que llegaron a Estados Unidos. Hace 50 años, México era más rico que Portugal. En 1950, un país como Brasil tenía un ingreso per cápita más elevado que el de Corea del Sur. Hace 60 años, Honduras tenía más riqueza per cápita que Singapur, y hoy Singapur –en cuestión de 35 ó 40 años– es un país con $40.000 de ingreso anual por habitante. Bueno, algo hicimos mal los latinoamericanos.

 ¿Qué hicimos mal? No puedo enumerar todas las cosas que hemos hecho mal. Para comenzar, tenemos una escolaridad de 7 años. Esa es la escolaridad promedio de América Latina y no es el caso de la mayoría de los países asiáticos. Ciertamente no es el caso de países como Estados Unidos y Canadá, con la mejor educación del mundo, similar a la de los europeos. De cada 10 estudiantes que ingresan a la secundaria en América Latina, en algunos países solo uno termina esa secundaria. Hay países que tienen una mortalidad infantil de 50 niños por cada mil, cuando el promedio en los países asiáticos más avanzados es de 8, 9 ó 10. Nosotros tenemos países donde la carga tributaria es del 12% del producto interno bruto, y no es responsabilidad de nadie, excepto la nuestra, que no le cobremos dinero a la gente más rica de nuestros países. Nadie tiene la culpa de eso, excepto nosotros mismos.

En 1950, cada ciudadano norteamericano era cuatro veces más rico que uN ciudadano latinoamericano. Hoy en día, un ciudadano norteamericano es 10, 15 ó 20 veces más rico que un latinoamericano. Eso no es culpa de Estados Unidos, es culpa nuestra.

En mi intervención de esta mañana, me referí a un hecho que para mí es grotesco, y que lo único que demuestra es que el sistema de valores del siglo XX, que parece ser el que estamos poniendo en práctica también en el XXI, es un sistema de valores equivocado. Porque no puede ser que el mundo rico dedique 100.000 millones de dólares para aliviar la pobreza del 80% de la población del mundo –en un planeta que tiene 2.500 millones de seres humanos con un ingreso de $2 por día– y que gaste 13 veces más ($1.300.000.000.000) en armas y soldados.

Como lo dije esta mañana, no puede ser que América Latina se gaste $50.000 millones en armas y soldados. Yo me pregunto: ¿quién es el enemigo nuestro? El enemigo nuestro, presidente Correa, de esa desigualdad que usted apunta con mucha razón, es la falta de educación; es el analfabetismo; es que no gastamos en la salud de nuestro pueblo; que no creamos la infraestructura necesaria, los caminos, las carreteras, los puertos, los aeropuertos; que no estamos dedicando los recursos necesarios para detener la degradación del medio ambiente; es la desigualdad que tenemos, que realmente nos avergüenza; es producto, entre muchas cosas, por supuesto, de que no estamos educando a nuestros hijos y a nuestras hijas.

 Uno va a una universidad latinoamericana y todavía parece que estamos en los sesenta, setenta u ochenta. Parece que se nos olvidó que el 9 de noviembre de 1989 pasó algo muy importante, al caer el Muro de Berlín, y que el mundo cambió. Tenemos que aceptar que este es un mundo distinto, y en eso francamente pienso que todos los académicos, que toda la gente de pensamiento, que todos los economistas, que todos los historiadores, casi que coinciden en que el siglo XXI es el siglo de los asiáticos, no de los latinoamericanos. Y yo, lamentablemente, coincido con ellos. Porque mientras nosotros seguimos discutiendo sobre ideologías, seguimos discutiendo sobre todos los “ismos” (¿cuál es el mejor? capitalismo, socialismo, comunismo, liberalismo, neoliberalismo, socialcristianismo...), los asiáticos encontraron un “ismo” muy realista para el siglo XXI y el final del siglo XX, que es el pragmatismo . Para solo citar un ejemplo, recordemos que cuando Deng Xiaoping visitó Singapur y Corea del Sur, después de haberse dado cuenta de que sus propios vecinos se estaban enriqueciendo de una manera muy acelerada, regresó a Pekín y dijo a los viejos camaradas maoístas que lo habían acompañado en la Larga Marcha: “Bueno, la verdad, queridos, es que mí no me importa si el gato es blanco o negro, lo únicoque me interesa es que cace ratones” . Y si hubiera estado vivo Mao, se hubiera muerto de nuevo cuando dijo que “ la verdad es que enriquecerse es glorioso ”. Y mientras los chinos hacen esto, y desde el 79 a hoy crecen a un 11%, 12% o 13%, y han sacado a 300 millones de habitantes de la pobreza, nosotros seguimos discutiendo sobre ideologías que tuvimos que haber enterrado hace mucho tiempo atrás.

La buena noticia es que esto lo logró Deng Xioping cuando tenía 74 años. Viendo alrededor, queridos Presidentes, no veo a nadie que esté cerca de los74 años. Por eso solo les pido que no esperemos a cumplirlos para hacer los cambios que tenemos que hacer.


Muchas gracias.

  El resaltado es mio 

miércoles, 29 de abril de 2009

SISTEMAS ECONOMICOS (IV)

La economía de mercado y la economía de planificación central son los dos extremos que puede adoptar un sistema económico, en el primero, el Estado tiene bastante limitada su acción, en el segundo el Estado lo es todo. En la actualidad los sistemas económicos se encuentran en algún lugar dentro de esos límites. Es de aceptación generalizada que el Estado debe intervenir, incluso en el país que se considera la meca del capitalismo, Estados Unidos, hay una fuerte intervención estatal en la economía. Sin llegar a los niveles del socialismo, hay dos sistemas que han sido bastante aplicados con muy controversiales resultados: el Capitalismo de Estado y la Economía del Bienestar.

El Capitalismo de Estado, como su nombre lo indica, es un sistema donde el Estado a través de empresas públicas actúa en el mercado nacional e internacional como cualquier otro agente económico, en franca competencia con el sector privado. Para los socialistas esta es una fase intermedia hacia el socialismo. La crítica principal que se le hace a este sistema es que a la larga se forma una burocracia que se apropia del capital, con unos niveles muy altos de corrupción. Muchos economistas señalan de capitalismo de estado al sistema económico venezolano dada la característica muy particular de que la principal industria exportadora y generadora de divisas (petróleo) en el país es de propiedad estatal. Y que el sector público es el principal empleador. El capitalismo de estado no resultó ser eficiente para aumentar en el mediano y largo plazo el bienestar de la población.

Un resultado muy interesante es el sistema implementado en los países nórdicos (Dinamarca, Noruega, Islandia, Finlandia, Suecia y Holanda) llamado Economía del Bienestar y que se caracteriza por un fuerte intervención del Estado en el sistema de protección social. Estos países soportan un alto nivel de gasto público financiado por un elevado sistema impositivo, en donde el “ciudadano” disfruta de seguros de riesgo profesionales, fondos de seguro por enfermedad, pensiones para los sectores más pobres entre otros beneficios sociales.

En resumen el Estado del Bienestar es un sistema económico donde el Estado asume la responsabilidad del bienestar de sus ciudadanos, de forma integral porque cubre todos los aspectos del bienestar y universal ya que cubre a cada persona. Los países nórdicos se consideran de los mejores para vivir. El problema de este sistema radica en los niveles de financiamiento que se requieren para sostener los niveles de gasto. Es importante destacar que la producción de bienes y servicios está a cargo del sector privado bajo las leyes de la economía de mercado.

Aparte de los países nórdicos, en diferentes grados, la economía del bienestar es implementada en Austria, Bélgica, Francia, Alemania, Luxemburgo, Irlanda, Gran Bretaña, Grecia, Italia, Portugal y España.

De esta forma culminamos esta serie dedicada a la forma que se organizan los agentes económicos y las instituciones de un país para tratar de cubrir sus necesidades ilimitadas con unos recursos que son escasos. Queremos reiterar nuestro compromiso y del periódico “El Aragüeño” con el hombre común para explicarle de una forma clara y sencilla los grandes principios económicos y así puedan entender un poco más el entorno en el cual deben desarrollar sus actividades diarias

martes, 28 de abril de 2009

EL MERCADO PARALELO DE DIVISAS



En una economía de mercado cuando se regula, controla o limita el flujo de algún producto, esta busca restablecer el equilibrio con el surgimiento de un mercado alterno, sujeto a las leyes de la oferta y la demanda. Así que todo individuo que necesite el producto, pero que no puede adquirirlos con absoluta normalidad, puede adquirirlo en este mercado alternativo, pero pagando un precio superior al que se pagaría si todo funcionara correctamente.
¿Cuál es la utilidad de este mercado alterno?. En primer lugar que los demandantes del producto que no pueden obtenerlo por las vías legales, lo pueden adquirir. En segundo lugar los oferentes del producto obtienen una ganancia equivalente a la diferencia entre el precio en el mercado alterno y el precio regulado.


El mercado negro es un mercado informal (no sujeto a controles legales) que no tiene un lugar específico de ocurrencia y normalmente la información sobre el mismo se transmite en forma oral


Por lo tanto, era inevitable el surgimiento de este tipo de mercado cuando se implantó un control de cambio en el país a principios del 2003 En Venezuela se le llama “mercado paralelo”, ya que inicialmente hubo un consentimiento tácito por parte del gobierno para su surgimiento, el cual se inició a finales del 2003 con la venta de los ADR de CANTV en la bolsa de Valores de N.Y. Los ADR son un paquete de acciones de una compañía. Las personas o instituciones podían comprar los ADR en Venezuela, cancelándolos en bolívares para después venderlos en Nueva york en dólares La diferencia entre el precio pagado en bolívares y el obtenido en dólares generaba un tipo de cambio implícito para la operación que servía de referencia para fijar el tipo de cambio en el mercado paralelo. Como comenté estas operaciones tuvieron la complacencia del gobierno ya que representaba una válvula de escape a las solicitudes de CADIVI.


El mercado paralelo es alimentado por todas aquellas personas o empresas, que esquivando los controles pueden tener un exceso de divisas. Por ejemplo, una actividad bastante común entre los exportadores es la de subfacturar sus ventas para reportar un menor ingreso en divisas, y así poder negociar el resto en el mercado paralelo.
La consecuencia más directa de este mercado paralelo es la de fijar un precio a la divisa mayor a la regulada, lo que repercute en el precio de los bienes importados, incrementando el costo de producción y por ende el precio de los bienes finales. ¿cómo es ese proceso?. El productor que va a comprar un insumo importado tiene que contemplar la posibilidad de que si no puede comprar por alguna causa las divisas a CADIVI, tendrá que acudir al mercado paralelo para su adquisición, de tal forma que al calcular sus costos lo hará al tipo de cambio paralelo y no el regulado, presionando así el precio final del bien.



En la medida que sea más difícil adquirir divisas legalmente, mayor será la demanda en el mercado paralelo, y por lo tanto, mayor la diferencia entre el tipo de cambio de este mercado y el tipo de cambio oficial, lo que puede generar expectativas devaluacionistas. Por tal razón, el gobierno venezolano tiene prohibido que se comente en público el comportamiento del tipo de cambio paralelo aunque cualquiera que tenga acceso a la internet puede consultar alguno de los blogs dedicados al tema.



Para este año, las presiones al mercado paralelo de divisas deben ser mayores. Con la caída del precio del petróleo, el gobierno venezolano ha visto disminuir sus ingresos en moneda extranjera,, viéndose en la necesidad de recortar los cupos de divisas, lo que obligará a que muchas personas e instituciones deban acudir al mercado paralelo para conseguir los dólares que necesita. Presionando a la subida del tipo de cambio, lo cual a su vez, presiona al gobierno para que tome la medida de devaluar, la cual tendrá que decretar más temprano que tarde.

jueves, 16 de abril de 2009

SISTEMAS ECONOMICOS (III)

Durante los siglos XVIII y XIX en gran parte de Europa y Norteamérica, la elaboración de bienes y servicios creció a pasos agigantados. Nuevas formas de producción apoyadas en la invención de maquinaria y equipo, permitieron que el número de productos en manos del consumidor fuera cada vez mayor y a un menor precio. A esta etapa de la historia económica del mundo se le conoce como la “Revolución Industrial”.

Jornadas de trabajo de 12 horas o más, contratación de mujeres y niños, con una remuneración que apenas le alcanzaban para sobrevivir aunado a la carencia total de un sistema de asistencia social para el trabajador, permitieron que los industriales obtuvieran ganancias extraordinarias y pudieran realizar nuevas inversiones para aumentar su capacidad productiva o como se le denomina en economía “acumular capital”. Esta es la razón por la cual a las economías de mercado se le llama también “economías capitalistas”.

Fueron muchas las críticas surgidas contra el capitalismo. Principalmente se afirmaba que el funcionamiento de este sistema conlleva la existencia de desempleo y la frecuente aparición de crisis que implican graves despilfarros de recursos. El principal crítico fue un filósofo alemán, Karl Mark (1818-1883), quien con su libro “El Capital”, revolucionó al pensamiento económico, creando todo un nuevo sistema conocido como “marxismo” o “socialismo”.

Esta nueva forma de organización pasó del campo teórico de los libros a la organización real de toda una nación de la mano de Vladimir Ilich Ulianov (1870–1924), máximo líder bolchevique, conocido comúnmente con el nombre de Lenin. Con el triunfo de los bolcheviques, en la guerra civil (revolución de octubre) que destronó a la realeza rusa, la Unión Soviética se convierte en la primera nación socialista del mundo.

Sin entrar en detalles de la filosofía que la inspira, en la economía socialista –llamada también centralmente planificada- los medios de producción son de propiedad estatal y las decisiones claves le corresponden a la agencia de planificación, o poder central, quien distribuye no sólo las tareas del plan, sino también los medios de producción, tanto materiales como financieros. El centro de planificación determina cómo asignar la producción a las diferentes fábricas y procura que cada fábrica tenga los recursos que necesita para poder obtener la cantidad que se le exige.

Las empresas no basan su actuación en el cálculo económico, estos es, en la maximización de los beneficios, o lo que es lo mismo, en la minimización de los costos, sino en la realización del plan concretado en directivas.

El sistema socialista marxista leninista o de planificación centralizada no llenó las expectativas y en el año 1989 con la caída del muro de Berlín y el fraccionamiento de la Unión Soviética, llegó a su fin. En la actualidad son pocos los países con un sistema de economía centralmente planificada: Laos, Corea del Norte, Vietnam, Cuba, La República Popular China y Moldavia .

Existen algunos partidos políticos que se autoproclaman socialistas, pero este calificativo lo usan más que todo para que los identifiquen como partido de izquierda. Así existen los social demócratas, los social Cristianos, etc., En su mayoría creen en la vigencia de la economía de mercado.

Para terminar, debemos decir que los términos “izquierda” y “derecha” son una herencia de la revolución francesa, cuando en las reuniones del parlamento, los diputados representantes del pueblo se sentaban a la izquierda de presídium, y los diputados representantes de la nobleza a la derecha.

martes, 14 de abril de 2009

TIEMPO DE CRISIS MOMENTO DE OPORTUNIDADES

Para muchas personas son tiempos duros, la crisis económica (que muchos niegan) está causando estragos, El alto stress que genera la lucha para que la quincena nos alcance, la inseguridad y violencia de las calles, la pérdida del empleo por el cierre de un buen número de empresas, la creciente conflictividad política, tiene a más de uno con depresión y sin saber qué hacer.

La peor situación en la que podemos caer es desesperarnos por no ver la salida. Los momentos de crisis son los mejores momentos para las oportunidades. Crisis es sinónimo de necesidad, ya sea de transformación, evolución o cambio radical. ¿será que tengo que cambiar de trabajo? ¿será que inclusive tengo que cambiar de profesión? ¿nos mudaremos de sector, de ciudad o inclusive de país? ¿habrá que cerrar la empresa? ¿cambiaremos de producto? ¿tendré que terminar con mi pareja o es hora de que busque ayuda especializada?.

Son muchas las preguntas que pueden surgir en los momentos difíciles, Las posibles respuestas pueden ser vitales para nuestro futuro, pueden abrirnos una gama de oportunidades que antes no se presentaban o no las veíamos (aunque siempre estaban presentes) porque simplemente no había la necesidad.

El primer paso es plantearnos con valentía las preguntas correctas. Si no lo podemos hacer nosotros mismos no tengamos el temor de buscar ayuda. No necesariamente tiene que ser un terapeuta o un consultor, puede ser un amigo o inclusive un Coach, que son personas que justamente lo que tratan es de que sus clientes, en lo personal, en lo profesional o dentro de la empresa logren formularse, ellos mismos, las preguntas adecuadas. Un coach nunca les dirá la solución ni lo que deben hacer, simplemente serán ese compañero de camino que le ayudarán a ver las cosas más claras, pero solamente usted sabrá las preguntas y respuestas.

Jeni Mumford, experta en coaching, propone unan serie de preguntas muy poderosas para ayudarnos a tomar las decisiones necesarias: ¿qué me hará sentir más a gusto de esta acción/decisión/situación? ¿qué me impide actuar? si alcanzo esta meta ¿Qué beneficios obtengo? ¿Qué me garantiza que voy a obtener eso? ¿Qué tiene de maravilloso la opción que estoy considerando? ¿Cómo sabré que he alcanzado mi meta?

El segundo paso es tomar con firmeza la decisión resultante. Esto requiere valentía, voluntad y el establecimiento de metas claras, reales, medibles y alcanzables. Hay que trazarse metas pequeñas pero progresivas que podamos alcanzar día a día. Un ejemplo de esto sería reforzar nuestras fortalezas, no perdamos tiempo en nuestras debilidades, para tratar de ser excelentes en aquello que sabemos hacer mejor. Como le comentó el gran bateador Reggie Jackson a otro jugador, “no te preocupes por los ponches, a ti te pagan es por los cuadrangulares que das.

Los momentos de crisis son momentos de oportunidades. Si se hacen las preguntas adecuadas y obtiene las respuestas correctas, posiblemente obtendrá el cargo que usted quería o quizás por fin trabará en una ocupación que le agrada tanto que no le parecerá que está trabajando. A lo mejor por fin su empresa va encaminada, tal vez encuentre el amor de su vida. En tiempos de crisis no debe haber espacio para las quejas sino para encontrar las oportunidades.

De noche no llores por no poder ver el sol, ya que las lágrimas te impedirán ver las estrellas.

jueves, 2 de abril de 2009

SISTEMAS ECONOMICOS (II)

En la casi totalidad del mundo occidental las sociedades han realizado sus actividades económicas basado en la llamada economía de mercado. Como hemos mencionado en el artículo anterior un mercado es el lugar, físico o electrónico, donde se realizan libremente el intercambio de bienes y servicios entre la demanda (personas que desean adquirirlos) y la oferta (los que lo producen).

¿Como este sistema contesta las preguntas básicas de que, como y cuanto producir?. Adam Smith, quien es considerado el padre de la economía, en su libro “Investigación sobre la naturaleza y causas de las riquezas de las naciones", ya nos explicaba que el ser humano en su egoísmo, en su afan de lucro, resultaba beneficiando a la mayoría, que esa libertad de acción en donde cualquiera puede actuar según su conveniencia (claro, siempre en el marco de la ley) actúa como una mano invisible que reordena y asigna los recursos productivos de la forma más eficiente.

¿Como es eso?, para que un empresario resulte exitoso necesariamente tiene que vender un producto que en verdad necesite la población, nadie va a comprar algo que no necesita. Es decir cualquiera que quiera tener éxito en un negocio, tiene que en primer lugar, detectar un necesidad insatisfecha y en segundo lugar conocer cual es ese bien que satisface esa necesidad. No sólo hay que saber que hace mucho calor en Maracaibo, sino que también hay que saber cómo combatirlo. ¿Usted cree que sería exitoso vender abrigos de lana en Maracaibo y Camisetas en el pico Bolívar?. Los que no logren detectar la necesidad o el producto adecuado, quedarán descartados y al final sólo se producirán los bienes que en verdad se necesitan. De esta manera resolvemos el que se debe producir.

En una economía de mercado hay plena libertad de acción, el que quiera produce y el que no quiera no lo hace, el que desee adquirir un bien, simplemente lo adquiere. Esta libre competencia en el caso de la oferta obliga que para que un productor pueda vender sus productos debe encontrar la tecnología que le permita producir de la forma más eficiente, es decir, la mejor calidad posible al menos costo. A la mejor relación costo/beneficio decimos los economistas. Esto se explica porque el consumidor tiene la libertad de comprar el producto a quien le ofrezca el mejor producto, de esta forma se contesta el cómo se debe producir.

Donde la economía de mercado recibe las críticas más severas, es para quien se produce y es que solo accederán al producto los que puedan pagar por el. Recuerden que los recursos son escasos, no alcanzan para tanta gente y debe existir alguna forma de selección, en este caso sólo adquirirán los bienes los que le den más valor al bien y por ende estén dispuestos a pagar un precio mayor. Ustedes no han observado como personas de escasos recursos no consumen bienes de primera necesidad pero lucen abiertamente otros bienes (teléfonos celulares por ejemplo). Por supuesto esto no es lo ideal, pero es lo más justo.

En una economía de mercado, el precio de un bien es el resultado de una negociación entre la oferta y la demanda, cuando la demanda supera la oferta, los precios tienden a subir y cuando la demanda es menor que la oferta, tienden a bajar. Es decir el nivel de precios es el mejor indicativo de lo que está pasando en el mercado y por ende el mejor asignador de recursos que hay. Si usted observa que en el mercado laboral están subiendo el sueldo de los ingenieros, puede ser indicativo de que el sector productivo necesita más de estos profesionales y algunos estudiantes que deseen un buen sueldo en el futuro considerarán estudiar ingeniería ante este hecho. Si usted es agricultor y está decidiendo que cosechar para el próximo año y está observando que los precios del melón están bajando, mientras que el precio de la lechosa está subiendo, lo más sensato es que se decida cosechar lechosas. Al aumentar la venta de lechosa, su precio bajará hasta estabilizarse en un precio que los economistas llaman de equilibrio.

Como pueden ver, el agricultor podrá tomar su decisión solamente porque tiene la libertad de hacerlo y porque el precio del producto también es libre de moverse y suministrar la información real de lo que está sucediendo en el mercado.
En este sistema la intervención de Estado es mínima, el propio Adam Smith indica que sólo debe limitarse a: garantizar la seguridad tanto interna como externa del país (policía y fuerza armada), asegurar que la población adquiera un oficio con el cual pueda defenderse en la vida y producir aquellos bienes que por su alto costo o bajo rendimiento no son posibles de producir por el sector privado, una carretera, por ejemplo. En la actualidad hay un consenso de que el estado debe tener una mayor intervención, pero en ningún caso que sustit